Una carrera que mantiene su sabor

Abel Fragua, corredor del Enypesa Lambea, fue el ganador de una nueva edición de la ya tradicional Clásica de la Chuleta

MÓNICA RICOCUÉLLAR
Una carrera que mantiene su sabor/
Una carrera que mantiene su sabor

Aunque durante la jornada de ayer la Feria Comarcal de la villa de Cuéllar dejaba parte de su protagonismo al deporte, no hay que olvidar los cientos de personas que se desplazaron hasta los pinares de Cuéllar y su entorno para disfrutar del buen ciclismo y de una gran comida.

La cita era la cuadragésimo octava edición del gran Premio Ciclista Cuéllar, también conocida como la Clásica de La Chuleta, que se celebró durante la jornada de ayer a lo largo de aproximadamente 165 kilómetros y en la que finalmente resultó vencedor Abel Fragua Falagan, dorsal número 303, miembro del equipo Enypesa Lambea, que a su vez se alzó con el triunfo de vencedor por equipos, en una carrera en la que también participaron grupos de corredores de la Diputación de León-Idea Danisa, Diputación de Ávila, CAI, Ciudad de Oviedo-Tartiere auto, Renault Auto Cuatro Huesca o Bicicletas Salchi. El premio de las metas volantes fue para el corredor David García.

En esta ocasión más de 70 participantes tomaron la salida y un gran número de ellos cruzaron la línea de meta. En parte la buena climatología y las agradables temperaturas propiciaron una bonita carrera, con diversas escapadas a lo largo del trayecto y un pelotón que consiguió en varias ocasiones dejar sin esperanzas a los primeros.

Abel Fragua consiguió finalmente alzarse con el premio de 360 euros y un trofeo elaborado por el artista local Alfonso Rey que reflejaba un ciclista y que tenía una pequeña ventana que al girarse no era otra cosa que una chuleta. Original.

Y es que durante la carrera cientos de cuellaranos y vecinos de toda la comarca se desplazan a los pinares donde se asan y comen chuletas. Además, el Club Ciclista San Miguel, organizador del certamen, invita cada año a todo el que quiera acercarse a la denominada Casa del Tabladillo a degustar este tradicional plato de la villa en un día tan singular como también lo fue ayer.

Pero la carrera no transcurre únicamente por las carreteras que se ven rodeadas de pinares, sino que pasa por las localidades segovianas de Sanchonuño, Gomezserracín, Campo de Cuéllar y Arroyo de Cuéllar, cuyos vecinos también salen a las calles y se vuelcan en animar a los ciclistas, que realizan un recorrido de cinco vueltas a este circuito.

Organización

Un año más cabe destacar lo ejemplar de la organización llevada a cabo por el club ciclista San Miguel de la villa, que siempre realiza un gran esfuerzo organizativo, aunque en esta edición la participación ha sido más bien escasa debido a que la prueba coincidía con otras del calendario nacional.

A partir de este momento, los esfuerzos del club irán destinados al desarrollo de las próximas ediciones de la carrera, aunque especialmente a la prueba del año 2008, cuando se cumple el cincuenta aniversario de la clásica, con la esperanza de que la Real Federación Española de Ciclismo cuente con la prueba como parte del Campeonato de España.

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