Conducir la tradición

Más de quinientos socios integran la Cofradía de San Cristóbal, que organiza la fiesta del 10 de julio

ISABEL JIMENONAVALMANZANO
Conducir la tradición/
Conducir la tradición

Muchos camiones estacionados en las calles del pueblo y otros muchos conductores profesionales que trabajan fuera contribuyen a que la fiesta de San Cristóbal, patrón de los conductores, sea una de las más importantes de Navalmanzano. Aunque las fiestas grandes se dedican a Nuestra Señora de la Asunción y San Roque, el 15 y 16 de agosto, el municipio se engalana para los festejos un mes antes. La festividad de San Cristóbal es toda una tradición en el pueblo, que ve cómo sus calles se llenan con más gente que las otras fiestas, en buena parte debido a que no coinciden con otras del entorno.

Y es la cofradía la encargada de organizar la fiesta el fin de semana más próximo al 10 de julio. De hecho, es el colectivo más importante de Navalmanzano, con más de medio millar de socios. Transportistas, conductores e incluso aquellos que no tienen permiso integran la asociación, que renueva su junta directiva con motivo de la fiesta, a la que se reducen casi todas sus actuaciones.

Aunque limitadas a tan solo dos días, lo cierto es que el volumen de actividad es grande ese fin de semana en el municipio. La fiesta comienza el viernes por la noche y continúa el sábado por la mañana con el pasacalles en el que los músicos recorren las calles para recoger a la reina y las damas de las fiestas antes de ir a misa. Y como en toda celebración de San Cristóbal, la bendición de vehículos no puede faltar, como tampoco el concurso de camiones engalanados. Un día de fiesta que goza de gran aceptación y participación por parte de todos los vecinos, a los que en la noche del sábado, con la orquesta contratada también a través de la cofradía, se unen otros muchos habitantes de los pueblos cercanos.

Y entre San Cristóbal y las fiestas mayores, el 6 de agosto, día de San Justo y Pastor, patronos de la iglesia, Navalmanzano también celebra su fiesta, que desde hace cuatro años cuenta con el atractivo añadido de la feria de oficios antiguos. Tan solo han pasado tres ediciones, pero lo cierto es que ya se ha arraigado en el municipio y todos, jóvenes y mayores, colaboran con el Ayuntamiento para retrotraer las calles de Navalmanzano unas décadas atrás y recordar como vivían los antepasados. La vieja escuela, lavanderas que blanquean su ropa en el arroyo, esquiladores que mueven con soltura las tijeras para quitar la calurosa lana a las ovejas, hombres haciendo cestos, hilanderas, fabricantes de adobes con barro y paja o tejedoras de calcetines ambientan las calles de una jornada diferente en Navalmanzano.Próximo pueblo: San Martín y Mudrián

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