El centro vitivinícola Emina abrirá sus puertas en Semana Santa

La bodega museo, en la que se han invertido 25 millones, apuesta por el enoturismo de la Ribera

J. FERNÁNDEZSAN BERNARDO
El centro vitivinícola Emina abrirá sus puertas en Semana Santa/
El centro vitivinícola Emina abrirá sus puertas en Semana Santa

El centro de interpretación vitivinícola Emina, ubicado en San Bernardo, en pleno corazón de la Ribera del Duero, abrirá sus puertas al público en Semana Santa para ofrecer a los visitantes un nuevo concepto de bodega basado en el enoturismo. La peculiaridad del proyecto es que a la vez que muestra todas las fases de elaboración del vino de una manera cómoda y didáctica, explica la evolución de los caldos a lo largo de la historia desde los orígenes vacceos del vino en la zona, con la aparición de vestigios en el yacimiento arqueológico de Pintia (cercano al centro Emina), hasta la cultura enológica actual.

El jardín de las variedades, con más de sesenta especies de uva de España, Francia, Portugal, Alemania e Italia, marca el comienzo de una visita a un centro de once mil metros cuadrados en el que el Grupo Matarromera, que preside Carlos Moro, ha invertido 25 millones de euros en las obras de construcción e instalaciones. El acceso permite apreciar un moderno y funcional edificio de dos plantas, dotado de las últimas tecnologías en la zona de embotellado, sala de barricas, depósitos, cúpula acristalada y demás dependencias. Mientras, la parte superior ofrece un recorrido en el que el eje principal, a través de sistemas informatizados, es la cuenca del río Duero, que da nombre a la denominación de origen, por la que fluye el vino desde los romanos, con Atio como primer referente de estas tierras, hasta la producción de la variedad de uva tempranillo junto al monasterio de Santa María de Valbuena, cuyos monjes cistercienses tenían asignada una ración diaria de vino denominada 'emina'. Reproducciones de utensilios, cerámicas y el patrimonio de la época hacen presagiar la elaboración y el consumo de la bebida tras la vendimia.

El itinerario prosigue con los jesuitas de Olivares, la pervivencia del cultivo tradicional de la vid y la recogida de esa herencia por parte del concepto empresarial de Emina, ubicado dentro del triángulo de oro del vino que forman las localidades de Valbuena, Pesquera y Peñafiel.

Medios interactivos

«Queremos que el visitante descubra las cosas y marque hasta qué punto quiere recibir datos por medio de los interactivos disponibles», destaca José Luis Alonso Ponga, responsable del diseño y la ejecución museográfica de un espacio global que se encuentra totalmente integrado en el paisaje mediante la utilización de materiales nobles y que alberga bodega, restaurante y destilería.

Un curso de formación destinado al personal del grupo Matarromera y unas jornadas de puertas abiertas para los vecinos del entorno serán el paso previo a la apertura permanente.

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