Que madruguen otros

Los más de 12 millones del Combo de la ONCE cambian la vida del pescadero de la localidad abulense de Fontiveros

FERNANDO G. MURIELARÉVALO

Se acabaron los madrugones para José López, un pescadero de la villa morañega de Fontiveros a quien el sorteo del Combo de la ONCE del pasado sábado le ha reportado un premio de 12.406.068,84 euros. Este dinero va a retirar de la carretera a este trabajador que de martes a sábado le sonaba el despertador entre las dos y las cuatro de la madrugada para ponerse en camino hacia los mercados de Valladolid y Madrid en busca de la mercancía que posteriormente vendería su esposa, Rosario González, en el establecimiento de la villa y él de forma ambulante en los pequeños pueblecitos cercanos a Fontiveros

José González acababa de llegar a casa el sábado por la noche, después de ver en un bar de la localidad el derby de fútbol entre el Real y el Atlético de Madrid, cuando comprobó en el teletexto que su boleto había conseguido el pleno de la combinación ganadora acertando los cinco números de la pirámide más la 'combola'. Aunque en ese momento José estaba rendido, ya que había madrugado para trabajar, se desveló por los nervios, mostró el boleto a su esposa y llamaron a su hijo para que acudiera a su casa y les ayudara a calcular cuánto habían podido ganar. Ya de madrugada, y tras llamar a un teléfono de información de la ONCE, descubrió que era el único acertante de un premio de más de 12 millones de euros. Pocas horas después, el vendedor del boleto le confirmó la noticia. Ahora, José seguirá con su trabajo esta semana, en atención a los clientes, aunque después cerrará para descansar junto a su mujer. Tienen previsto realizar un viaje al caribe junto a su familia. Ayer lunes ya estuvo mirando en agencias de viajes diferentes catálogos para elegir un buen viaje a terrenos cálidos para aliviar los fríos de las madrugadas de castilla y los hielos del pescado.

Si la familia afortunada mostraba su alegría por el premio, una de las personas más felices de Fontiveros estos días es Jesús Seco López, un invidente que lleva casi 32 años como agente vendedor de los juegos de la ONCE en Fontiveros. Jesús Seco, que tiene un kiosco en la plaza del Sagrado Corazón, en el centro de la villa natal de San Juan de la Cruz junto a la estatua del místico, se mostraba ayer muy satisfecho de que José López fuera el agraciado, ya que además de ser un cliente habitual le compra cupones para venderlos entre sus clientes de los pueblos a los que vende el pescado.