El Ayuntamiento salmantino descarta colaborar en la expropiación de Orellana

F. G.SALAMANCA

El pleno del Ayuntamiento de Salamanca volvió a ser el escenario de intercambio de acusaciones del equipo de Gobierno y oposición sobre el conflicto del Archivo. En la sesión de ayer, el debate se centró en la expropiación del Palacio de Orellana para acoger la sede del Centro Documental de la Memoria. El portavoz municipal, Fernando Rodríguez, aseguró ayer que el Ayuntamiento de Salamanca «no va a colaborar» en una maniobra que calificó de «maquillaje del desmantelamiento del Archivo General de la Guerra Civil puesto en bandeja a los independentistas catalanes».

El portavoz socialista, Fernando Pablos, presentó una pregunta en la que se solicitaba al alcalde, Julián Lanzarote, que explicara si apoya la expropiación del Palacio de Orellana y que expusiera qué gestiones está dispuesto a realizar para conseguir que el edificio renacentista sea patrimonio público lo antes posible. Ante esta pregunta, Rodríguez también señaló que la expropiación «es un proceso que incumbe al Estado y el Gobierno nunca ha contado con nosotros para nada».

Ante esta respuesta, el portavoz socialista denunció que en 1998 el alcalde de Salamanca remitió personalmente una carta a Esperanza Aguirre, entonces ministra de Cultura. El Ayuntamiento pactó expropiar Orellana y le mandó un borrador de convenio de colaboración en el que se decía que ese inmueble era el más adecuado para acoger el centro.