Avanzando, pero a peor

La recogida selectiva de basuras aumenta de año en año, aunque los palentinos cada vez separan peor los residuos y confunden el uso de los contenedores

JOSÉ MARÍA DÍAZPALENCIA
Avanzando,  pero a peor

Parece sencillo, y sin embargo está resultando más complicado de lo que se creía. Solo basta con saber diferenciar los colores, pero aun así, parece que la operación resulta difícil para algunos usuarios. Y es que la recogida selectiva de residuos no está funcionando en la forma esperada.

Comenzó bien, y los palentinos no tardaron en acostumbrarse a ver junto a los contenedores verdes de basura otros de color amarillo para el reciclaje de envases ligeros. Desde el primer momento, se lanzaron campañas de sensibilización, se informó a los ciudadanos sobre el uso correcto de los contenedores, y pronto se normalizó la situación.

Pero, aunque en principio el reciclaje selectivo se desarrolló en la forma adecuada, los palentinos parecen haber olvidado ya que en los contenedores de color amarillo solo pueden arrojarse envases ligeros, como botellas de plástico, recipientes tipo 'tetra bricks' o latas metálicas. Nada más.

Porque desde la empresa Urbaser, concesionaria del servicio de recogida de basuras en la ciudad de Palencia, se viene constatando en los últimos años que cada vez con mayor frecuencia también se depositan en los contenedores amarillos residuos inadecuados, como son las basuras orgánicas, pilas o incluso escombros de obras.

Esta situación ha llevado a que el 30% de todos los envíos de envases reciclados sea rechazado por el Centro de Tratamiento de Residuos de Burgos por su alto contenido en desperdicios no recuperables. Estos rechazos son devueltos a Palencia para su depósito definitivo en el vertedero municipal de Valdeseñor.

Los responsables de Urbaser señalan que en los primeros años se reciclaba mucho mejor y la confusión en el uso de los contenedores era menor que en la actualidad, por lo que piden a los palentinos que sean responsables hasta cuando tiren la basura. Solo es cuestión de colores.