El consenso imposible

JAVIER GARCÍA ESCUDERO

EL acuerdo no ha sido finalmente posible a pesar de los reiterados llamamientos del alcalde, Heliodoro Gallego, a los otros dos grupos presentes en la corporación municipal de Palencia y a los representantes de los distintos agentes económicos y sociales de la ciudad: el nuevo Plan General de Ordenación Urbana se aprobará el próximo martes en el pleno municipal con los votos del grupo mayoritario del PSOE y el rechazo frontal del PP e IU, aunque por motivos muy diferentes.

El consenso que reclamaba Gallego se antojaba difícil desde el mismo momento en que el PSOE comenzó a tramitar un nuevo plan de urbanismo para diseñar las grandes líneas de la ciudad durante las próximas décadas. Primero, porque a estas alturas del enfrentamiento político resulta imposible que el PP se muestre conforme con lo que decida el PSOE en cualquier institución, y segundo porque los postulados ideológicos de IU conciben una ciudad muy diferente a esa otra equidistante entre diversos poderes que los socialistas quieren sacar adelante con la intención de tratar de no enfadar a nadie y de querer quedar bien con todos, lo que a posteriori puede lograr que enfade a todos y no se quede bien con nadie.

El acuerdo, además, resulta imposible con diferentes agentes económicos de la ciudad, especialmente con aquellos propietarios de terrenos en la margen derecha del Carrión, deseosos de rentabilizar un suelo muy apetecible y para quienes la normativa urbanística que quiere sacar adelante el PSOE resulta excesivamente restrictiva y alejada de sus intereses. Y todas esas disparidades de criterios se verán concentradas en el debate verbal sobre el nuevo proyecto urbanístico el próximo martes en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Palencia.