La cripta aún mantiene oculto su aspecto exterior

F. C.PALENCIA

Uno de los secretos que todavía atesora la Catedral de Palencia se encuentra en la cripta. Aunque en los últimos meses se desarrollaron obras que han permitido descubrir la cota original de su pavimento, unos ochenta centímetros por debajo del que tenía hasta ahora, aún se mantienen varias incógnitas, como el aspecto de las fachadas exteriores.

La cripta data del siglo X según los cánones estéticos visigodos. Carlos Clemente, arquitecto de la Catedral, en una conferencia ofrecida el jueves en Caja España organizada por la Asociación de Amigos de la Catedral, recordó que en los documentos catedralicios de la Edad Media que se refieren a la cripta se emplea la simple denominación de subterráneo. «Han sido muchas las preguntas que se han planteado para conocer el destino originario de este espacio y su configuración primitiva», señaló el arquitecto.

De dos plantas

Entre las posibilidades planteadas destaca que fue una arquería de iconostasis o bien un edificio de dos plantas: la inferior, que es la que se conserva, y la superior, hoy inexistente, destinada al culto.

Los estudios arqueológicos realizados en los últimos años han cambiado estas interpretaciones. «Ha quedado claro -señala Clemente- que la cripta consta de dos salas bien diferenciadas, que son de distinta época: la primera, al fondo, es visigótica y la segunda, protorrománica del siglo XI».