La Unidad Antitabaco espera duplicar el número de pacientes

La Asociación del Cáncer no ha recibido respuesta a 600 cartas en las que ofrece cursos a las empresas

M. J. PASCUALZAMORA
La Unidad Antitabaco espera duplicar el número de pacientes

Al propósito bienintencionado de dejar el hábito que asalta al fumador en cuanto arranca el año nuevo se alía decisivamente la Ley del Tabaco, que en esta primera semana de vigencia ha impulsado a muchos zamoranos a abandonar el cigarrillo de una vez por todas. La mayoría de ellos lo han dejado a las bravas y sin pedir ayuda médica. Si fallan en el intento es cuando algunos se plantean acudir a los especialistas.

En la Unidad Antitabáquica se espera que se duplique e incluso triplique el número de pacientes respecto de los que acudieron a la consulta para ponerse en tratamiento en enero del año pasado. El doctor Fidel Martínez Toribio, que coordina este servicio en la quinta planta del hospital Rodríguez Chamorro, señala que habrá que esperar a ver la repercusión de la ley a más largo plazo «aunque hemos comprobado que mucha gente lo está intentando por su cuenta; a la unidad llegan los que fracasan o los que deriva el médico de cabecera».

Aunque no se puede conocer el porcentaje exacto de los 50.000 fumadores de Zamora que han decidido dejar su dependencia a raíz de la nueva normativa antitabaco, «por las referencias que tenemos en la calle, de conocidos que lo han dejado e incluso entre los trabajadores del hospital, el número es muy alto», indica el responsable de la unidad. En esta consulta, que está abierta los lunes y los miércoles, se atiende hasta el momento a cerca de sesenta pacientes que se encuentran en distintas fases del proceso de deshabituación.

Persecución

Ayer mismo conseguía el alta médica Lorenzo González Escribano, que ha estado fumando treinta años. Cogió su primer cigarrillo al llegar a la mayoría de edad, «por la tontería», y lo ha dejado sin éxito en nueve ocasiones. La temporada más larga fue de un año, pero volvió a recaer, motivo por el que decidió acudir a la Unidad del Tabaco. Lleva desde octubre sin coger un cigarrillo.

Donde más «mono» tiene, indica, es cuando come con los amigos o juega la partida de los sábados. En su casa, sin embargo, no fumaba, mientras que sí lo hacía en su centro de trabajo. Respecto de la Ley, considera que «en principio está bien, aunque es un poco agresiva tal y como se ha dispuesto, debería haberse aplicado de forma más progresiva». Lorenzo González indica que lo que menos le gusta es que «hay una persecución muy grande hacia el fumador», aunque confía en que la aplicación de la normativa «sea para el bien de todos».

La Asociación de Lucha contra el Cáncer de Zamora es otro de los frentes de deshabituación tabáquica abierto desde hace años, con la organización de cursos específicos. En el último trimestre del pasado año impartió alguno de estos cursos en Cobadu y en el Insalud y ha remitido 600 cartas a empresas de la provincia para informarles sobre la posibilidad de que los trabajadores que fumen puedan realizar estos cursos gratuitos. Hasta ahora no se ha recibido respuesta, aunque la psicóloga de la asociación, Isabel Piñel, lo atribuye a que «como quien dice, acaba de empezar el año hoy y las empresas se están planificando todavía».

Por el momento se están configurando grupos con las personas que estaban apuntadas en la lista desde diciembre. Piñel se muestra sorprendida de que los teléfonos todavía «no echen humo como pensábamos», aunque también lo atribuye a que la oferta de remedios para dejar de fumar es mucho más elevada que hace unos años. «La gente prefiere intentarlo por su cuenta, con el bombardeo de productos que se anuncian en televisión», señala. También algunas mutualidades de empresas y aseguradoras incluyen cursos antitabaco entre los servicios que ofrecen a sus clientes. De cualquier forma, esta psicóloga vaticina que en febrero «solicitarán los cursos todos a la vez».

Desde la asociación de hostelería Azehos, que engloba a la mayor parte de los empresarios del sector en la provincia, se califica de «tranquila» esta primera semana de la Ley del Tabaco. «Ha funcionado con normalidad aplastante, la gente ha sido respetuosa y nosotros no hemos detectado ningún problema en la aplicación. La transición se ha hecho de forma ejemplar y sin traumas», manifestó el secretario de Azehos, Alfonso Gómez. Hay hosteleros en cuyos establecimientos de menos de cien metros se permite fumar pero que se plantean a medio plazo «en cuanto se asiente un poco la situación» crear unas «áreas de cortesía» para no fumadores. Para ello, explicó Gómez, tienen que instalar unos sistemas de extracción que permiten diferenciar los dos ambientes.