InTeresa

JOSÉ JAVIER ESPARZA

TERESA CAMPOS abría ayer en Antena 3 la que seguramente será su última oportunidad en la pequeña pantalla. Es un nuevo programa matinal que responde al título de 'Lo que inTeresa', y no podemos sino subrayar el romo ingenio del artificio. El nuevo programa va a ser más corto que el anterior: comienza a las doce, dejando más tiempo previo para los culebrones habituales de Antena 3. El objetivo del cambio es solo uno: que la mañana deje de ser la única franja horaria donde todos los días naufraga la cadena. En efecto, toda la mañana de Antena 3 va de pena. Pero lo de la Campos duele más porque, en principio, era una apuesta segura. La presente temporada ha significado para Teresa Campos un auténtico cursus horribilis: no le ha salido bien absolutamente nada, su programa ha quedado completamente sepultado por sus rivales y ella ha pasado de ser la reina de las mañanas a sostener, asfixiada, la última posición en la preferencia de los espectadores. Lo más grave es que todos estos males no son achacables al programa que ha venido haciendo: 'Cada día', en líneas generales, estaba cortado por el mismo patrón -más bien obtuso- que caracteriza a la actual televisión matinal, con sus cotilleos desaforados, sus promociones de 'reality-show' y su información sensacionalista envuelta en aspavientos de preocupación social. Y como el programa de Teresa no ha sido distinto al de sus competidoras, hay que deducir que el problema no estaba en el programa, sino en Teresa, lo cual es mucho más difícil de rectificar. Este mal trago hay que compatibilizarlo con otro dato aparentemente contradictorio: pese a todo, Teresa Campos sigue siendo uno de los personajes más populares de la televisión española, todo el mundo la conoce -incluso más que a sus rivales- y es famosa hasta el punto de que nada de lo que hace pasa desapercibido. Toda la cuestión, ahora, consiste en que su nuevo programa realce estas últimas virtudes y neutralice aquellos primeros defectos. Por lo visto en el estreno de lo 'Lo que inTeresa', Antena 3 ha apostado por una fórmula de televisión matinal más social de verdad, con asuntos de interés general tratados de manera razonable, aunque sin dejar de subrayar las dosis de espectáculo. La primera tertulia, sobre el endeudamiento familiar, estuvo bastante bien; si acaso, sobró la publicidad de una entidad financiera, conectada directamente al tema de discusión. Todo va a depender de que la nueva propuesta atraiga a un público que, a esa hora, ya estará enganchado a los programas de la competencia.