«No me equivoqué al dejar el teatro por '7 vidas'»

La serie de Telecinco, la más veterana de la televisión, celebrará sus 200 emisiones con un capítulo en directo

J. LUIS ÁLVAREZCOLPISA. MADRID
«No me equivoqué al dejar el teatro por '7 vidas'»

Amparo Baró podría haber sido médico si no hubiera ido antes a presenciar una función de teatro. A sus 68 años protagoniza '7 vidas' en Telecinco, donde lleva seis años interpretando a Sole, un papel del que está tremendamente orgullosa y cuyo éxito le hace pensar que «no me equivoqué al dejar el teatro por la televisión».

Esta temporada, lejos de sus afanes universitarios, tendrá que lidiar con la deuda heredada de su tía del pueblo. Con motivo de los 200 capítulos de '7 vidas', Amparo Baró volverá a actuar en directo ante las cámara de televisión, lo que no hacía desde hace más de tres décadas, cuando TVE tenía su sede en el céntrico paseo de La Habana de Madrid.

-¿Cómo se siente protagonizando desde hace tanto tiempo una serie de éxito?

-Estoy muy satisfecha y pienso que no me equivoqué cuando me ofrecieron hacer 13 capítulos con actores como Javier Cámara, Paz Vega o Blanca Portillo, con los que nunca había trabajado. Dejé el teatro por la televisión porque me pareció muy divertido que el único personaje mayor fuera el mío. Lo que nunca pensé es que íbamos a llegar a los 200 capítulos, incluso a hacer un directo de una serie que creo no tiene visos de terminar.

Problemas económicos

-Y, además, su personaje es uno de los que más hacen reír a la gente.

-Como actriz he hecho teatro dramático y cómico, porque creo que un actor tiene que hacer de todo. La serie también me da la posibilidad del drama. Creo que los guiones son muy inteligentes.

-Este año sus problemas no van a ser universitarios sino económicos.

-Sí. Un desastre. Heredo una deuda tremenda y pido un préstamo al banco para pagarla, pero no me lo da porque al ser muy mayor piensa que no lo voy a poder pagar. Por eso alguien me tendrá que ayudar, pero eso todavía es una sorpresa que me guardan los guionistas.

-La experiencia es un grado y usted es la única en '7 vidas' que ha hecho teatro en directo para televisión.

-Parece como si yo hubiera inventado la televisión, pero sí, soy la única. Cuando Televisión Española estaba en el Paseo de la Habana hacíamos todos los domingos series en directo que estaban en antena a lo largo de todo un año. Me acuerdo cómo había un señor que contaba hacia atrás para darnos paso después de los anuncios.

-¿No le gustaría ahora hacer cine?

-Sí, pero con alguien con quien estuviera relajada. Con el último cine que he hecho me encuentro perdida y un actor inseguro no sirve.

-¿Sigue la competencia en televisión? ¿Le preocupan los índices de audiencia?

-No, no me preocupan las audiencias. De eso entienden más los señores productores, los que compran y emiten la serie. '7 vidas' tiene un público muy fiel, como lo demuestra el que se haya formado un foro en Internet, donde se sigue la serie con pasión.

-¿Qué le hubiera gustado ser, de no haber sido actriz?.

-Pensé en ser médico, pero la frustración que se puede sentir al no poder salvar a una persona me echó para atrás. Cuando era muy pequeña quería ser misionera, porque tenía una prima hermana en las misiones, en el entonces Congo Belga. Sin embargo, todo cambió cuando fui por primera vez al teatro. Allí supe que eso era lo que yo quería hacer.

-Como fumadora empedernida, ¿no le molesta el frío que pasa al salir a la calle para fumar durante los descansos del rodaje?

-La verdad es que no quiero dejar de fumar, pero me importa mucho la gente y no quiero molestarla con el humo. Si tengo que salir, salgo y así respiro un aire más fresco.