«La mala leche se me ha ido pasando con los años, ahora soy muy pacífico»

El actor dice que su personaje «es uno de los más decentes» de 'Camera café'

SOLANGE VÁZQUEZVALLADOLID

Pelotas, caraduras, pringados que cargan con problemas propios y ajenos, simplonas, histéricas, bordes ¿A que entre estos arquetipos identifica a alguno de sus compañeros de trabajo? Retratar tipos humanos del microcosmos laboral que todos reconocemos es una de las principales bazas del programa de Telecinco 'Camera café', que acaba de cerrar su primera etapa con un gran éxito de audiencia. Bernardo, el personaje que interpreta el actor vasco César Saratxu, es el inmaduro de la oficina, un ser tierno e inocente al que asustan las mujeres. «La gente le coge cariño, sobre todo, los niños», afirma Saratxu desde Estocolmo, donde vive con su mujer y sus dos hijas y es un reconocido actor de teatro.

-La 'jungla' laboral que refleja 'Camera café', con compañeros ambiciosos y 'trepas', ¿le ha tocado sufrirla en su profesión?

-Yo creo que no es tan exagerado, porque cambias más de compañeros y no sueles estar mucho tiempo trabajando con la misma gente en general, me he encontrado con gente generosa. Pero tampoco me es desconocido ese ambiente: en la vida te topas con canallas, ingenuos hay de todo.

-A usted le ha tocado interpretar al 'rarito' de la oficina

- Sí, es rarito, pero es uno de los más decentes. Además, muchos me dicen, 'oye, que en mi trabajo hay un tío que es igual que Bernardo'. Es un formato que ha ido muy bien y en el humor funciona que la gente se identifique con los personajes.

-Ya. Pero nadie se reconoce en el jeta o el vago.

-¿A nadie le gusta desengañarse!

-Y usted, ¿se identifica con su personaje?

-Al igual que él, intento ser amable con todos, no enfadarme

-¿Es tan inmaduro como él?

-No, no, je, je, pero lo cierto es que para ser actor hay que ser un poco niño, es una profesión en la que tienes que seguir jugando. Bernardo es producto de las circunstancias: tiene cuarenta años, está en la adolescencia, vive con su madre

-Por el contrario, usted vive muy lejos de su tierra natal, en Estocolmo.

-Sí, es que mi mujer es sueca. Aquí estoy encantado, echo de menos a mi familia, que vive en Algorta, pero no me arrepiento de haberme establecido aquí.

«Haré de padre asesino»

-En Suecia es un reputado actor y hace muchos papeles dramáticos. A sus fans de 'Camera café' les costará creerlo

-Ja, ja, pues es verdad.Por ejemplo, ahora en este mes de enero voy a empezar una película aquí, en Suecia y hago de un padre que mata a su hija Drama, humor me encanta la variedad. Es lo bueno de ser actor.

-¿A qué famoso le gustaría invitar a un café?

-Al escritor John Berger. Hablaría con él de la vida.

-¿Y a quién se lo tiraría encima de su mejor camisa?

-Si tuviese que escoger a alguien, elegiría al presidente de los Estados Unidos, George Bush. Pero tampoco es mi estilo. La mala leche se me ha ido pasando con los años, ahora soy muy pacífico. Pero cuando era pequeño y me enfadaba cogía barras de hierro y perseguía a mis hermanos para pegarlos.

-Qué angelito.

-Je, je, pero ahora estoy más en la línea de Gandhi, creo que dialogando se solucionan los problemas.

-Por cierto, ¿es usted cafeinómano?

-La verdad es que lo que más me gusta del café es que tenga algo para untar. Si puede ser, roscón de Reyes ¿como no engordo!