Un riesgo que valía la pena asumirse

R. S. R.PALENCIA

Los responsables de Adif no pedían ayer regalos a los Reyes, tan solo normalidad, mucha normalidad. Toda la necesaria para que la vetusta locomotora recuperada por la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Venta de Baños y sus vagones recorriesen el trayecto entre la localidad palentina y la estación sin sufrir percance alguno. Y es que una avería, un descarrilamiento o un retraso hubieran ocasionado serios problemas al flujo ferroviario de todo el noroeste de España.

Así lo reconocían ayer los responsables de Adif una vez que el convoy paró en el andén de Palencia, aunque todos coincidían en señalar que el riesgo valía la pena asumirse y que la ilusión de los niños por ver llegar en tren a los Magos -la capital leonesa es pionera de la idea, donde se ha llevado a cabo de forma ininterrumpida desde 1991 hasta el 2005- compensó los nervios.