Ecologistas en Acción reprocha al alcalde que apoye la planta de reciclaje de pilas

EL NORTEPALENCIA

Ecologistas en Acción considera de «mal gusto» la postura del alcalde de Barruelo de Santullán, Alejandro Lamalfa, de apoyar a la empresa Reciclaguilar para la implantación de una planta de reciclaje y valoración de pilas y tubos fluorescentes.

El grupo ecologista resalta que la planta que se pretende instalar no cumple las distancias mínimas exigidas respecto al núcleo de población más cercano. Entre los motivos que Ecologistas en Acción destaca contra el proyecto, figura también la capacidad del proceso, «que es excesiva respecto a las necesidades regionales, y que se tratarán materiales de diferentes comunidades autónomas, especialmente las que poseen mayor tejido industrial», según se recoge en un comunicado del grupo.

La asociación asegura también que el proyecto presenta enormes lagunas y graves fallos en la dimensión de la chimenea y de la balsa, que obvia la condiciones orográficas encuadradas en el fondo del valle donde se pretende la instalación, y que será peligrosa para la salud de los vecinos y para las especies animales y vegetales que viven en la zona.

Ecologistas en Acción recuerda además que la fábrica está prevista en un entorno cercano al parque natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre, «y creemos que hay alternativas respetuosas con el medio, pero no políticos capacitados para ponerlas en práctica», critican en el comunicado.

El Ayuntamiento de Barruelo ha autorizado recientemente la transformación de un terreno rústico en urbanizable compuesto por dos parcelas rústicas (43 y 44), situadas en el denominado paraje El Pradillo.

La empresa Reciclaguilar ya había solicitado anteriormente al Ayuntamiento la autorización para construir una planta de reciclaje en las parcelas 23 y 24 del polígono industrial. Esta ubicación fue rechazada por la Junta alegando que el lugar se encontraba muy cerca del casco urbano y que una planta de estas características debe estar situada al menos a una distancia de 2.000 metros separada de la población.

Tras hacer pública la construcción de la planta de reciclaje, el Ayuntamiento de Barruelo recibió 153 alegaciones en contra, tras lo que propuso rechazar las alegaciones y aprobar la transformación de suelo rústico en urbanizable «por ser de uso excepcional y de interés público», según ha destacado el alcalde.