Ministras

JAVIER GARCÍA ESCUDERO

LOS socialistas palentinos se hallan muy enfadados con el vicepresidente de la Diputación, Isidoro Fernández Navas, del PP, al creer que ha pecado de machista por algunos comentarios que hizo en el último pleno de la institución al afirmar que «hay muchas mujeres por ahí que no se sabe muy bien lo que hacen», en referencia solapada a las ministras y a otras féminas que ocupan altos cargos en la administración socialista.

La aseveración ha continuado con el consabido cruce de acusaciones de ineptitud entre ambos partidos, pero Fernández Navas, lejos de rectificar su comentario, se ha despachado con un comunicado a la prensa afirmando que él no es machista, que su partido tampoco lo es, y que en todo caso comparte la encuesta que ha aparecido en un periódico suspendiendo a todas las ministras, salvo a la vicepresidenta Fernández de la Vega. Menos mal que, eso sí, añade que en lo personal le merecen todo el respeto.

A mí, la matización final me parece innecesaria, ya que se supone que las críticas a las ministras socialistas se hicieron siempre en un contexto político, alusivo, naturalmente, a su 'mala gestión', según cree Fernández Navas, pero a su vez también resulta innecesario centrarlas en las componentes de la administración que lidera José Luis Rodríguez Zapatero, y no en todos sus miembros en general, sean hombres o mujeres, porque no parece que el género importe mucho a la hora de protagonizar una gestión pública. Y a lo largo de todos los últimos gobiernos, con independencia del color político que tuvieran, hubo buenos y malos ministros, y buenas y deplorables ministras. Como ahora, pero sin que resulte muy didáctico centrar las críticas en las mujeres, y menos añadiendo que si vinieran a Palencia arreglarían algo la despoblación.