Morir puede salir muy caro

J. M. D.PALENCIA

El Ayuntamiento de Palencia ha vuelto a subir el 3% las tarifas de todos los servicios que se prestan en el Cementerio Municipal de Nuestra Señora de los Angeles. Este incremento fue aprobado el pasado mes de octubre por el Pleno Municipal dentro del documento de Ordenanzas Fiscales para el 2006, y contó con el apoyo expreso de todos los grupos políticos representados en la corporación municipal.

Como novedad, este año se han desglosado las tarifas referidas a la reducción de los restos y al traslado, fijándose precios distintos para los servicios que suponen la salida de los restos del cementerio palentino para ser trasladados a otro camposanto o para su depósito en otra sepultura dentro del recinto.

También hay diferencias para la colocación de lápidas, losas o cruces entre las sepulturas nuevas y las antiguas.

Y es que morir en Palencia puede resultar muy caro, y aún más si se pretende ser enterrado en un panteón, ya que como en el resto de las zonas de la ciudad, en el Cementerio de Nuestra Señora de los Ángeles el metro cuadrado de suelo se cotiza también a la alza, alcanzando este año un precio de 371,47 euros por cada metro.

La forma más barata de ser enterrado es la adquisición de una sepultura para tres cuerpos, cuyas paredes no estarán revestidas. El precio se sitúa en los 650 euros, solo un poco más que un nicho de pared, que cuesta 599 euros, pero que únicamente sirve para un féretro. Si se trata de tumbas con el interior revestido de ladrillo, los precios se disparan considerablemente, ya que las que tienen capacidad para albergar cuatro cuerpos tienen un precio que se acerca a los 3.500 euros, mientras que las que son para tres ataúdes se sitúan en torno a los 1.400 euros. Además, quedan todavía el precio de las lápidas y otras tarifas muy variadas.