Las fiestas y los petardos motivan cuatro intervenciones por ruidos

La Policía Municipal realizó mediciones de decibelios en tres bares, pero no superaban el nivel permitido El conductor de un turismo implicado en un accidente con daños materiales dio positivo en la prueba de alcoholemia

EL NORTEZAMORA
Las fiestas y los petardos motivan cuatro intervenciones por ruidos

Bares, pubes y discotecas llenos hasta la bandera, matasuegras, serpentinas, copas y música fueron los protagonistas de la Nochevieja en los locales de diversión, y en la calle, más gentío, más jolgorio y petardos. Todo ello elevó considerablemente el nivel de decibelios hasta por mañana en una noche en la que, no obstante, los ciudadanos suelen ser tolerantes con los ruidos.

Sin embargo, y aunque las horas de celebración de salida y entrada de año fueron relativamente tranquilas en cuanto a los escasos incidentes registrados, según informa la Policía Municipal, también es cierto que tanto bullicio superó su paciencia de algunos vecinos. Así, la policía recibió una queja por los ruidos de los petardos y otras tres llamadas para presentar quejas por excesivo volumen de la música en otros tantos locales de copas. Los agentes se desplazaron a hacer la medición del nivel de decibelios y en los tres casos dio resultado negativo; es decir, el volumen de ruido no superaba el permitido.

Intoxicación etílica

El consumo de alcohol en exceso tuvo también sus efectos: un accidente de tráfico sin daños personales y dos atenciones de urgencia por intoxicación etílica. En estos dos últimos casos, la Policía municipal requirió la presencia del servicio de emergencias 112, que prestó atención a los afectados.

En el caso del accidente, se produjo a la 1.15 horas de la madrugada, en la calle Argentina, al colisionar dos turismos, sin que tuviera más consecuencias que daños materiales en los vehículos. La policía municipal sometió a los conductores a la prueba de alcoholemia y uno de ellos dio resultado positivo. El atestado será remitido al juzgado, puesto conducir bajo los efectos del alcohol constituye un delito contra la seguridad del tráfico.