Miles de segovianos toman las calles para recibir al 2006 en las fiestas de Nochevieja

La falta de incidentes preside las celebraciones que dieron la bienvenida al nuevo año

C. B. E.SEGOVIA

El ritual volvió a celebrarse. Las campanadas, el brindis y acto seguido los estruendos de algunos petardos anunciaron la llegada del 2006 nada más atragantarse con las doce uvas. Algunos valientes desafiaron al frío y se las comieron en la Plaza Mayor. Media hora más tarde, las calles de la ciudad se fueron llenando con miles de segovianos que salieron a recibir el nuevo año en las fiestas que inundan la Nochevieja.

Ellos, embutidos en sus trajes, y ahogados con unas corbatas que poco a poco irían desapareciendo de los cuellos para facilitar el paso de las copas de la primera noche del año 2005. Ellas, sofisticadas, con sus vestidos de noche y esperando que ninguna repita modelo. Algunos, más cómodos y menos ceremoniosos optaron por el uniforme de guerra de cualquier otro fin de semana. Al fin y al cabo, la Nochevieja es una noche es especial, pero no deja de ser un motivo más para las reuniones y, sobre todo, para la diversión.

En los locales reinó, como viene siendo habitual en las últimas Nocheviejas, el 'bonocopa'. Esa fórmula por la que muchos bares de la ciudad se agrupan y ofrecen unas cuantas consumiciones por un precio único.

Por zonas, Las Rocas, la Plaza Mayor, Santo Tomás y San Millán fueron, de nuevo, las más frecuentadas. La concentración de establecimientos y fiestas hizo que la mayoría de segovianos eligiesen estos locales para despedir al 2005.

La fiesta no está reñida con la tranquilidad. Y así ocurrió. Salvo las habituales discusiones que podemos vivir un fin de semana normal, la paz predominó en una noche que fuentes de la Policía Local califican «sin incidentes».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos