Venta de Baños inaugurará el 1 de mayo su circuito de ferrocarril

La máquina 10.800 ye-yé y las tres plataformas de viajeros en las que se hará el recorrido. /Antonio Quintero
La máquina 10.800 ye-yé y las tres plataformas de viajeros en las que se hará el recorrido. / Antonio Quintero

La asociación Avenfer completará esta actividad en la Briquetera con una exposición de vehículos históricos

Ricardo Sánchez Rico
RICARDO SÁNCHEZ RICOPalencia

Poco a poco, al compás de cha-ca-chá del tren que cantaba Mocedades, la fe y el trabajo de la Asociación Venteña de Amigos del Ferrocarril van solidificando el vapor de sus sueños. Uno de esos deseos, trocado ya en realidad, está a punto para la inauguración. Será el 1 de mayo cuando el circuito de ferrocarril de 280 metros que ha construido en la explanada aneja a la Briquetera, en Venta de Baños, arranque con los primeros trayectos de una máquina de la serie 10.800 realizada a escala y que arrastra tres plataformas para viajeros con bancadas cada una para seis personas. Sin duda una atracción para pequeños y mayores amantes del ferrocarril que se completará con una exposición permanente de tres vehículos históricos, alguno de ellos único en España, rehabilitados con sumo mimo y cuidado, según hace hincapié el presidente de Avenfer, José Luis Renedo.

«El próximo 1 de mayo se presentará el circuito y los vehículos históricos en la Briquetera. Después, se abrirá el primer y el tercer domingo de cada mes, lo hará la Asociación de Amigos del Ferrocarril de forma voluntaria», agrega José Luis Renedo, que incide en que la titularidad del circuito y de ese museo del ferrocarril (para el que aún quedan trámites) es del Ayuntamiento. «Nosotros lo vamos a recibir, una empresa tiene la obra contratada y luego subcontratada con un taller. Va a circular la Santa Rosa, una máquina de vapor hecha a escala, para hacer un recorrido con un vehículo, y luego se sustituirá con una máquina que se ha comprado de la serie 10.800 llamada ye-yé, si bien otros la llamaban la 'Marilyn', por el movimiento que hacía en las vías. Con esa máquina se va a salir con las tres plataformas que tenemos en el museo, que son como vagones de mercancías que llevan asientos corridos en los que pueden ir seis personas en cada uno de ellos. La Santa Rosa, igual que la Verraco, son máquinas muy delicadas, porque el vapor no es como llevar un motor de gasolina», indica José Luis Renedo, que avanza cómo será el recorrido.

«El circuito es de 280 metros, sale de la Briquetera, pero tenemos una rampa para situar la máquina en una zona de adoquinado y que la gente pueda montar con seguridad. Habrá más adelante una pequeña estación y ornamentos como un puente o un túnel que se irán incorporando. En el recorrido hay un triángulo para que se pueda hacer inversión de la máquina. El circuito, una vez que esté iniciado, tiene un montón de posibilidades: equipos ferroviarios, vagones de mercancías...», señala el presidente de la Asociación Venteña de Amigos del Ferrocarril.

«La máquina lleva un motor de gasolina de dos tiempos, también a escala. La ye-yé es de los años 60, son máquinas que contaban con una doble finalidad: maniobras y línea. La Santa Rosa podría ser de los años 20», apunta José Luis Renedo, que explica que ese convoy turístico a escala hace el recorrido alrededor de una parcela que hay aneja y vuelve a dejar a los viajeros en el lugar desde el que parten.

«La idea que tenemos nosotros a largo plazo es que la gente pueda ver donde está La Verraco (locomotora de vapor de finales del siglo XIX), la Briquetera y la sede de la asociación. Lo que se pretende es un Centro de Interpretación del Transporte, de esa forma se daría contenido para que los visitantes pudieran pasar un fin de semana en Venta de Baños, o por lo menos, un día para ver todo eso. Ese Centro de Interpretación del Transporte serían esos tres sitios distintos: la Briquetera, donde está la Verraco y donde tenemos la sede de la asociación, que es en la misma estación, en el edificio de Correos, que es donde nacimos en 1996 y ahí tenemos muchos elementos. De esa forma diversificaríamos, porque los niños iban a tirar por el circuito y los padres, por los trenes reales y por las maquetas», añade José Luis Renedo, que suma a ese atractivo turístico el de la Basílica de Baños para captar visitantes.

«Dentro de la Briquetera podrá verse el 1 de mayo el material histórico. Se trata de un vagón de 1914 que lo rescatamos de Tíjola, en Almería, que estaba allí con una máquina de maniobras y que lo trajimos con la autorización de la Fundación del Ferrocarril, porque todo este material pertenece a ella. Tenemos también un vagón de 1929 que primero fue cama, luego pasó a tercera y luego, a ser vivienda de servicio para los de intervención, los que levantaban los trenes que descarrilaban o que chocaban. Por último, tenemos allí el 'piojo verde' un automotor técnico de la Sentinel francesa», comenta José Luis Renedo.

«En esos tres vehículos se han hecho intervenciones por parte de la Escuela Taller de Venta de Baños y la Asociación Venteña de Amigos del Ferrocarril. El vagón de Tíjola está ya terminado, y en el 'piojo verde' se ha preservado toda la chapa, que se encontraba muy mal, y falta lucirlo, aunque eso supone dinero, porque hacerse ahora con elementos que son necesarios supone una cantidad considerable, pero igual pasaba con La Verraco, que se pensaba que no se podía devolver a la vida y ahí está», señala el presidente de la Asociación Venteña de Amigos del Ferrocarril, un ferroviario enamorado del tren y de toda la historia que entraña ese medio de transporte histórico, que es mucha.

«El ferrocarril tiene muchas connotaciones con lo que ha sido el desarrollo industrial y la huida del campo a las ciudades, que es lo que en cierto modo perjudicó a las líneas, que luego se han ido parando. Cuando se llevó a la gente mayor a Frómista, muchos de ellos lloraban, recordaban sus tiempos jóvenes, a sus padres y abuelos. Yo he comprobado que la gente que está próxima a su final vuelve a la estación, el ferrocarril está muy arraigado en la gente», subraya José Luis Renedo, que alude con nostalgia a ese pasado glorioso de Venta de Baños como nudo ferroviario.

«Lo que fue Venta de Baños y lo que es ahora, que es como un apeadero... Aunque si vas a Medina del Campo se te cae el alma a los pies, porque tiene una estación prácticamente como la de Valladolid y no hay vida. En Venta de Baños llegó a haber 1.200 ferroviarios en activo, con sus familias. La variante fue el primer golpe para Venta de Baños y el segundo, el AVE», asegura José Luis Renedo antes de referirse a la 'joya' de La Verraco.

«Se saca en Venta de Baños el día de Santa Rosa hasta donde se hacen las maniobras, y tiene tanto éxito como cuando vamos a Frómista. Pero ahora no vamos a Frómista porque está pendiente de la gran revisión, que puede suponer hasta 120.000 euros. Han transcurrido doce años ya desde que se montó en el año 2005 y estamos pendientes de una moratoria, porque se han hecho muy pocos kilómetros con ella y no han tenido tanto desgaste los elementos», concluye.