Valdecañas de Cerrato disfruta de sus fiestas en honor a San Nicolás de Bari

Varios vecinos, durante la procesión./Luis Antonio Curiel
Varios vecinos, durante la procesión. / Luis Antonio Curiel

La pedanía de Baltanás celebró sus fiestas patronales con procesión, misa, veneración de las reliquias, reparto de calendarios y lotería y juegos de mesa

LUIS ANTONIO CURIELValdecañas

Valdecañas de Cerrato, pedanía de Baltanás, lució ayer sus mejores galas para celebrar con todos los honores la festividad de San Nicolás de Bari, Patrono de la localidad y de la parroquia. Este obispo, que nació en el siglo IV, destacó especialmente por la caridad y desde entonces son muchos los milagros que se le atribuyen por su intercesión.

La devoción a San Nicolás de Bari está muy arraigada entre los valdecañeses, que además conservan una de sus reliquias, que fue venerada con devoción por todos los vecinos al finalizar los actos litúrgicos. De hecho, los valdecañeses dedicaron la iglesia parroquial a San Nicolás de Bari, de estilo barroco y fechada en el siglo XVII. En su construcción resalta la torre cuadrangular, construida en sillar, probablemente sobre el solar que ocupó la anterior iglesia parroquial del siglo XII. Desde 2012, el templo cuenta con un mirador en la torre con el objetivo de promocionar el turismo en la comarca. 'Miradores del Cerrato' es una de las apuestas fuertes del Ayuntamiento de Baltanás y Valdecañas de Cerrato para ampliar la oferta turística cerrateña.

La fiesta en honor a San Nicolás comenzó con la solemne procesión por las principales calles de la localidad. Acto seguido, los valdecañeses asistieron a la Eucaristía en honor a su Patrono. Varias vecinas de la localidad colaboraron activamente en la liturgia y en la decoración del templo parroquial, perfectamente engalanado para la ocasión. El párroco de la localidad, Carlos Martín, animó a todos los vecinos a practicar la caridad al igual que San Nicolás de Bari y les animó a vivir el futuro con optimismo, haciendo pueblo en el día a día. También recordó algunos datos de la vida del Santo, al que la tradición le asocia popularmente con Santa Claus por su cercanía con los niños y los regalos.

Después de la celebración, Ángel Martínez continuó con uno de los momentos más esperados por los valdecañeses, que acuden cada año a comprar la lotería de Navidad que desde hace más de dos décadas traía su padre, Pablo Martínez, fallecido el pasado mes de abril a los 68 años. «Pablo ha sido una persona muy querida en Valdecañas de Cerrato, que hacía todo lo que estaba en su mano por su pueblo, especialmente con motivo de las Fiestas de la Virgen del Campo y de San Nicolás. Para nosotros es muy importante que su hijo continúe con estas tradiciones que hacía su padre y que, de algún modo, hacen que Pablo siga vivo entre nosotros», comentaron emocionados los vecinos. Por su parte, Ángel Martínez agradeció a todos los vecinos su cariño y comprensión durante estos meses difíciles y mostró su deseo para que el día 22 de diciembre haya un motivo para celebrar gracias a la lotería navideña.

Otro de los actos tradicionales de esta jornada festiva es la adquisición del calendario de la comunidad parroquial, que este año reproduce la talla de la Virgen Inmaculada, del siglo XVII, recientemente restaurada gracias a la generosidad de Teresa de Juana. La imagen pertenece al Círculo de Alonso Cano, de la Escuela Andaluza. En esta ocasión, Resu Martín y Amalia Modrón fueron las vecinas encargadas de vender los calendarios, lo que permite recaudar algún donativo para el mantenimiento del templo parroquial. «Es un día ya tradicional para la venta de calendarios por las fechas cercanas a la Navidad, lo que permite a los valdecañeses que residen fuera adquirir el calendario parroquial. Este año será la Inmaculada la que presida nuestros hogares», destacó Amalia Modrón.

Continuando con la iniciativa del año pasado, los valdecañeses han dado un impulso a su fiesta grande, por lo que además han contado con degustación de pastas y orujo Angélica, elaborado por el valdecañés Enrique Royuela. Un acto que estuvo animado con los bailes en el atrio de la iglesia. La fiesta continuó con los aperitivos en La Cuesta del Acedo, con gran afluencia de vecinos que se sumaron de este modo a la comida de hermandad, haciendo grande el día festivo. Una iniciativa que ha contado con el respaldo de la Asociación Cultural Nuestra Señora la Virgen del Campo que preside Mila Valdeolmillos, que además rifó una gran cesta navideña que recayó en Jesús María Andrés y Nelly Mendoza. Posteriormente, los valdecañeses disfrutaron de cine y de los campeonatos de juegos de mesa y futbolín para honrar, un año más, a su Patrono.

A los diversos actos festivos acudieron varias autoridades, como el alcalde pedáneo, Luis Javier López Modrón; la alcaldesa de Baltanás, María José de la Fuente, además de otros concejales del Ayuntamiento. «Seguiremos trabajando por mantener la fiesta de San Nicolás de Bari entre los valdecañeses. Un día festivo que, poco a poco, va recuperando el esplendor de tiempos pasados y que cada año vamos consolidando, con una respuesta muy positiva entre los valdecañeses, lo que nos anima a seguir apostando y promoviendo este tipo de iniciativas», comentó López Modrón. Por su parte, 'La Cuesta del Acedo' contará durante todo el fin de semana con unas jornadas gastronómicas de 'Las Cochinadas', que esperan ser un atractivo para vecinos y visitantes.

 

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