Tres colegios e institutos de Palencia son declarados centros de enseñanza históricos

A la izquierda, arriba, el IES Santa María la Real, abajo, el IES Jorge Manrique. A la derecha, el Colegio Modesto Lafuente. /El Norte
A la izquierda, arriba, el IES Santa María la Real, abajo, el IES Jorge Manrique. A la derecha, el Colegio Modesto Lafuente. / El Norte

Santa María la Real de Aguilar, el IES Jorge Manrique y el colegio Modesto Lafuente, en la capital, deben conservar el patrimonio

NURIA ESTALAYOPalencia

La Consejería de Educación de la Junta ha declarado centros de enseñanza históricos a tres colegios e institutos de la provincia de Palencia, que son el IES Santa María la Real de Aguilar, el instituto Jorge Manrique de Palencia, y el colegio Modesto Lafuente de la capital palentina. El Boletín Oficial de Castilla yLeón (Bocyl) lo ha hecho oficial tras una publicación en la que establece que estos centros tienen la obligación de conservar y recuperar el patrimonio documental, bibliográfico, científico, educativo y cultural.

La administración regional también ha reconocido con esta misma distinción en total a 29 centros educativos de Castilla y León, que deberán cumplir con lo establecido en la declaración de la Consejería de Educación ya que este reconocimiento podrá ser revocado si en el futuro desaparecen las circunstancias que motivaron la misma o se apreciaran actuaciones negligentes o lesivas hacia el conjunto patrimonial.

Todos ellos cuentan con bienes de interés cultural o con un patrimonio singularmente valioso desde el punto de vista educativo. Asimismo, deben favorecer la dotación de recursos humanos y económicos para la recuperación, preservación y puesta en valor de dicho patrimonio.

Son edificios dedicados a la enseñanza y que tiene una arquitectura histórica singular, ya que algunos están catalogados como Bienes de Interés Cultural (BIC), como el monasterio de Santa María la Real de Aguilar de Campoo.

El antiguo Monasterio de Santa María La Real en la actualidad constituye la principal instalación del Instituto de Secundaria Santa María La Real, heredando el papel de difusión cultural que desempeñó el cenobio medieval para una amplia comarca que incluye localidades del nordeste de la provincia de Palencia, noroeste de la provincia de Burgos y sur de Cantabria.

El trabajo llevado a cabo por la Asociación de Amigos del Monasterio, impulsada por el arquitecto, humorista y escritor José María Pérez 'Peridis' condujo a la rehabilitación de este inmueble que se hallaba en ruinas. Las dependencias restauradas acogieron a partir de 1984 el Instituto de Enseñanza Secundaria. Siempre bajo el impulso voluntario de su Asociación de Amigos, el monasterio multiplicó su oferta de actos culturales y académicos. En 1985 se puso en funcionamiento la Escuela Taller (la primera que se puso en marcha en España junto a la de San Benito de Valladolid), dirigida a completar la labor restauradora del edificio y a dar formación arquitectónica y arqueológica.

Además, en las aulas del instituto funciona desde el año 1993 la UNED, complementada con la realización de numerosos congresos, exposiciones y otros actos culturales programados por el Centro de Estudios del Románico (heredero de la antigua Asociación de Amigos del Monasterio, hoy convertido en la Fundación Santa María la Real), Universidad Internacional Menéndez Pelayo, UNED y el propio instituto.

Este edificio, de origen medieval fue declarado Monumento Histórico Artístico el 4 de diciembre de 1914. Los primeros documentos que atestiguan su existencia datan del siglo XI. Exteriormente es muy destacable la gran espadaña y la portada de tres arquivoltas abocinadas sobre parejas de columnas acodilladas. El claustro data del siglo XIII.

Al primitivo cenobio medieval se añaden nuevas alas y dependencias entre los siglos XVI y XVIII que conforman al Monasterio. En 1827, se pone en funcionamiento un Colegio de Artes que enseñaba filosofía, matemáticas, geografía, física y astronomía a los monjes. Con la Desamortización de Mendizábal en 1835 se cierra el monasterio y se procede a la exclaustración de los monjes premonstratenses. Con este proceso de desamortización las fincas y las hospederías dependientes del monasterio pasaron a manos privadas, lo cual no ocurrió con el cenobio que ha permanecido desde entonces en el dominio público. Esta situación, a pesar de su declaración como Monumento Nacional en 1866, provocó la ruina del edificio que desde entonces es conocido popularmente como 'El Convento Caído'.

Así, en 1871 se arrancan la mayoría de los capiteles del claustro y alguno de la iglesia con destino al Museo Arqueológico Nacional. El primer intento de recuperación del edificio data de la época de la Segunda República, continuando en la década de los sesenta. Pero el impulso definitivo para su restauración proviene de la Asociación de Amigos del Monasterio, que se crea en 1978 y que en años siguientes colabora activamente en la misma. El nuevo proyecto se concibe más que como una simple restauración como una rehabilitación, buscando una funcionalidad al edificio recuperado. Esta labor se destaca con la concesión en 1987 del Premio Europa Nostra que entrega la Reina Doña Sofía, en lo que ya es el Instituto de Bachillerato Santa María La Real (creado en 1984).