Un trabajado trago de vino a 20 metros de altura en Velilla

Pablo Abad bebe de la bota durante la Pinada de Velilla. /Jose Carlos Diez
Pablo Abad bebe de la bota durante la Pinada de Velilla. / Jose Carlos Diez

Pablo Abad fue el primero en subir a lo alto del pino y beber de la bota durante la tradicional Pinada del Mayo de Velilla del Río Carrión

JOSE CARLOS DIEZVelilla del Río Carrión

El mes de mayo ha llegado a Velilla del Río Carrión (Palencia) y con él, una de las tradiciones más ancestrales de la localidad, la Pinada del Mayo, una de las celebraciones más esperadas y que congrega a una buena parte de la comarca en el entorno de la Reana.

Los mozos se congregaron por la mañana en el centro del pueblo para acudir al pinar a seleccionar el ejemplar de pino más adecuado, cuya tala, poda y preparación comenzó poco después de llegar. Un ejemplar, que este año ha superado al del año pasado, con una envergadura de 22,70 metros, cortado a hacha, muy proporcionado, recto y digno de su traslado hasta el pueblo.

No faltó en el pinar la tradicional comida de los colaboradores a las 14:30 horas, que dio paso, a las 17:00 horas, a la llegada al pueblo del mayo, del gigantesco tronco montado en el camión municipal, para ser adornado. Una vez finalizada la decoración, tras un desfile por el centro del pueblo, se realizó la pinada del mayo en la Reana.

Hombres, mujeres y niños cogieron las sogas para tirar con fuerza y lograr poner en pie, el mayo para que, inmediatamente después, los más valientes intentaran trepar, una vez asegurados los arneses. El primero en conseguirlo fue el concejal Pablo Abad, un gran deportista que escaló el mayo más alto y al bajar, escaló nuevamente para coger una de las flores de decoración del mayo más pequeño, al que llegaba desde el grande, y entregársela a su pareja, produciendo la anécdota de la tarde.