El mal tiempo a punto estuvo de aguar la guardense fiesta de San Cristóbal

Feligreses, en la capilla de San Cristóbal. /José Carlos Díez
Feligreses, en la capilla de San Cristóbal. / José Carlos Díez

El aguacero que cayó sobre la localidad norteña obligó a interrumpir la misa en honor al patrón de los transportistas

JOSÉ CARLOS DÍEZGuardo

Los transportistas de la comarca de Guardo se reunieron ayer para festejar a su patrón, San Cristóbal, en una jornada festiva en la que la alegría de la fiesta se dejó notar en la decoración de los camiones y en la sonoridad de unas bocinas que no dejaron de sonar por el municipio.

La celebración comenzó por la mañana, momento en el que los propietarios o conductores comenzaron la limpieza y engalanado de sus vehículos. El objetivo no era otro que intentar superar el nivel de otros años, y más de uno lo consiguió con la única receta de las ganas y el afán de superación.

Ya por la tarde, en la capilla de San Cristóbal, situada en la carretera que une Guardo con Velilla, se celebró una misa, en la que se rindió homenaje a los transportistas fallecidos en las carreteras a lo largo de este último año.

A esta misa de campaña acuden cada año decenas de vecinos de la comarca, así como camioneros, mineros, taxistas y conductores, además de representantes municipales, como el alcalde, Juan Jesús Blanco, que se personó en el acto acompañado por la concejal Yolanda Miguel.

Durante la misa, la fuerte tormenta de la que se informa en la información superior hizo que los asistentes tuvieran que buscar cobijo en los lugares cercanos, aunque ese mal tiempo no impidió que, tras la celebración, comenzase el tradicional recorrido por las calles de la localidad, primero por las más céntricas y después por los barrios. Un itinerario en el que no faltó la expectación y en el que también se repartieron kilos de caramelos.

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