El Supremo abre la puerta al reintegro de 5,88 millones a 4.466 hipotecados de Palencia

Dos personas pasan junto a un anuncio de hipotecas. /PIÑA
Dos personas pasan junto a un anuncio de hipotecas. / PIÑA

Se trata de la cantidad abonada en concepto del Impuesto de Actos Jurídicos por quienes han suscrito un crédito desde julio de 2014

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONAValladolid

La banca finalizará el año con un nuevo mazazo judicial relacionado con las hipotecas, el producto que más beneficios le aporta a largo plazo, pero a la vez, el que más problemas le está suponiendo en los últimos meses. A partir de ahora, las entidades tendrán que asumir el abono del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD), uno de los tributos que se pagan al constituir los préstamos sobre vivienda, por el que las Administraciones recaudan al año entre 1.500 y 2.000 millones de euros. Esa será la factura que deberá tener en cuenta el sector, y que hasta ahora liquidaban sus clientes dentro del conjunto de gastos de formalización, también en el radar judicial.

Más información

Pese a que el fallo del Tribunal Supremo no especifica si es o no retroactivo, este impuesto prescribe a los cuatro años, por lo que en principio el cambio de criterio del Supremo solo afecta a las hipotecas constituidas en ese período. Entre julio de 2014 y julio de este año, último dato facilitado por el INE, se firmaron en Palencia 4.466 préstamos hipotecarios para la compra de todo tipo de fincas. El importe de esas operaciones ascendió a 391,98 millones de euros y dado que el gravamen es del 1,5%en Castilla y León (oscila entre el 0,5% y el 1,5% según la autonomía), la cantidad a la que el Supremo abre la puerta para que los ciudadanos reclamen a la Hacienda regional, que a su vez deberá demandar a las entidades, asciende a 5,88 millones.

Los hipotecados vuelven a tener el respaldo del Tribunal Supremo en una de las cuestiones más peliagudas relacionada un crédito inmobiliario. El alto tribunal les libra de liquidar ese tributo a través de una sentencia inesperada, porque a principios de año ese mismo órgano jurídico había establecido lo contrario: que eran esas familias, y no la entidad, las que pagaban el tributo.

Sin embargo, los magistrados de la Sala Tercera del alto tribunal han hecho una nueva reinterpretación de la norma en la que concluyen que no es el prestatario el sujeto pasivo del AJD en las escrituras, sino la entidad que presta la suma correspondiente. Interpretan que la operación que se inscribe en esta documentación es la hipoteca y que el único «interesado» en la elevación a escritura y la posterior inscripción es el prestamista, «que solo mediante dicha inscripción podrá ejercitar la acción ejecutiva y privilegiada que deriva la hipoteca», como, por ejemplo, ante un posible impago.

La sentencia anula un artículo del reglamento del Impuesto de AJD, el que establecía que la entidad es el sujeto pasivo del impuesto por ser contrario a la ley. Y aclara otra sentencia, de 2015, en la que declaraba «abusivo» cargar todos los gastos de formalización de las hipotecas al cliente, aunque no especificaba cuáles correspondían a una parte y otra.

De momento, la banca se desentiende del problema alegando que el fallo solo supone un cambio de criterio de un impuesto. En cualquier caso, a partir de ahora pagarán el AJD, pero no tienen por qué ser las entidades las que lo devuelvan a los clientes. Esta novedad les supondrá una carga de la que hasta ahora se libraban.

En un comunicado conjunto entre la AEB, la CECA y UNACC, sostienen que se trata de una «cuestión de naturaleza tributaria» y no de un caso de malas prácticas, como podría haber sido el de las cláusulas suelo. Además, el sector recuerda que «no ha percibido cantidad alguna de sus clientes por este concepto», sino que ese dinero se abonó del hipotecado al fisco autonómico correspondiente. De hecho, consideran que ni siquiera tiene un carácter retroactivo.