La UPP refuerza su oferta con 35 nuevos cursos para alcanzar los 4.000 alumnos

Cientos de personas guardan cola ayer para tramitar las matrículas del nuevo curso de la Universidad Popular. /Marta Moras
Cientos de personas guardan cola ayer para tramitar las matrículas del nuevo curso de la Universidad Popular. / Marta Moras

El plazo de matrícula está abierto hasta el lunes y las plazas más demandadas se repartirán por sorteo

INÉS MACHOPalencia

No hay una edad para dejar de ser estudiante. Las aulas universitarias no son solo para jóvenes que rondan la veintena, sino que pueden adaptar su oferta formativa a personas de distintas edades y con diferentes intereses y condiciones, de forma que el aprendizaje constituya una actividad constante que no quede relegada en la vida adulta.

Con este objetivo nació la Universidad Popular de Palencia (UPP) hace casi 35 años y, desde entonces, abre sus puertas cada septiembre para que todo aquel que quiera se matricule en los cursos que se desarrollan de octubre a julio. Este martes ha comenzado el plazo presencial de admisiones y, pese al afianzamiento cada vez mayor de la matriculación 'on line', cientos de personas guardan cola en las instalaciones del colegio público Ciudad de Buenos Aires –en las que la UPP tiene su sede desde hace 16 años– para poder formar parte de los cursos que más les interesan.

El plazo de inscripción se mantendrá abierto hasta el próximo lunes 16 y se confía en superar las 4.000 solicitudes. Y es que solo hasta ayer, las peticiones de matrícula 'on line', que llevan abiertas desde el 7, ya sumaban 2.000. Una vez cerrado el plazo, se recurre a un sorteo para repartir las plazas de aquellos cursos con más demanda, y a los alumnos que quedan fuera se les ofrecen otros seminarios que, pese a no constituir su primera opción, pueden interesarles. Tras ese periodo de asignaciones, en las que los alumnos se repartirán este año en 176 grupos, el número de participantes definitivo suele estar entre los 3.500 y los 3.700.

Aunque hay talleres y actividades que atraen a un mayor número de estudiantes, el equipo de la UPP, formado por 80 docentes y coordinadores de estudios, trabaja en ofrecer un programa completo que toque variadas ramas de la cultura y avive el interés del mayor número de personas posible. El equipo reconoce que integrar las ciencias en la oferta es más difícil, pero que poco a poco va consolidándose y cuenta también con materias muy diversas, entre las que se encuentra la micología, la observación de aves o el estudio de los bosques de Castilla y León.

En el mundo de las artes y letras, se plantean cursos abiertos de Fotografía, Joyería, Literatura, Filosofía, Arqueología, Historia y Artes Escénicas y Plásticas. También la formación en Música, en tecnologías para la vida cotidiana, y en salud y bienestar, tienen un hueco en el programa, con una acogida reseñable de los cursos de nutrición y dietética.

80 docentes coordinan las clases de los alumnos, repartidos en 176 grupos

Este acercamiento a todos los campos da como resultado una propuesta de 150 actividades, de las cuales 35 son nuevas este año, con las que se pretende adaptar el aprendizaje a las tendencias y necesidades más actuales. Entre estas novedades, se encuentra el club de lectura de obras escritas por mujeres, que busca «poner en valor el papel de las mujeres en la literatura, que ha sido denostado durante tanto tiempo», según señala Concha Lobejón, profesora y coordinadora de programas. Aunque también señala que no es una novedad extraordinaria, dado que «la UPP siempre ha tenido un fuerte compromiso con la igualdad y con la visibilización del trabajo de las mujeres».

La mayoría de los cursos, exceptuando los de idiomas, son anuales y no están divididos en bloques de iniciación y profundización, algo que, para algunos de los alumnos no supone ningún inconveniente. Charo Bermejo, una de las alumnas que hacía ayer cola para inscribirse, repetirá este año el curso de Historia del Arte y el de avistamiento de aves. «Como me gusta y disfruto, y la memoria a veces es traicionera, siempre se aprenden cosas nuevas, y aunque sea el mismo temario, me sirve de repaso», bromea.

'Escuchar, dialogar, actuar'

El curso 2019-2020 de la Universidad Popular se presenta bajo el lema 'Escuchar, dialogar, actuar', que responde, según explica el director Cándido Abril, a la idea necesaria de «tomarse tiempo para escuchar, para dialogar y para actuar, mirando siempre a la realidad con un filtro que seleccione el verdadero conocimiento, que es la educación».

Este planteamiento que preside el curso sirve de base al diseño del programa: una fotografía de una mujer con coladores sobre los ojos, que simbolizan ese filtro que otorga la educación. «La realidad es compleja, pero no complicada, hay poderes que alteran el orden de los valores y, para luchar contra esto, tenemos la educación como arma, que nos ayuda a distinguir la información válida de la que no lo es, a avivar nuestro interés y nuestro compromiso colectivo y, en general, a ser más felices», apunta el director de la UPP.

Los alumnos buscan el enriquecimiento personal más que el profesional

Esta disposición por mantener el aprendizaje a lo largo de la vida y por formar parte de un grupo de trabajo comunitario es el móvil fundamental de los alumnos, ya que las clases de la UPP no están integradas en la educación curricular, sino que se inserta en los principios internacionales de la educación no formal. Los estudiantes, generalmente, no acuden a los cursos como un trampolín para su vida laboral, aunque siempre pueda ayudar. «Si lo solicitan, puede entregarse un certificado de la realización y seguimiento de las actividades que, en algún caso, sí que ha ayudado a algún alumno a encontrar un trabajo», matiza Concha Lobejón.