No recoger las heces de perro en Palencia acarrea una sanción de entre 30 y 150 euros

Una vecina recoge la caca de que su animal dejó en el paseo del Salón. /Marta Moras
Una vecina recoge la caca de que su animal dejó en el paseo del Salón. / Marta Moras

El concejal de Medio Ambiente insta a la Policía Local a multar de forma rigurosa estos actos incívicos

El Norte
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No. Pisarlas no trae buena suerte, de hecho un encontronazo con ellas puede llegar a causar tantas enfermedades como acepciones tienen en el diccionario estos desagradables desperdicios que dejan en las calles los perros o, más bien, sus dueños. Caca, deposición, plasta, mierda y un largo etcétera han sido las palabras que ha utilizado el Ayuntamiento para llamar la atención de los viandantes en los 70 carteles que se han instalado en la ciudad dentro de una campaña que, bajo el título 'No dejes huella', pretende concienciar a los dueños de eso, de que sus animales no dejen huella en forma de excremento en la capital.

La campaña informativa se puso en marcha a finales del pasado año. Algunas asociaciones de vecinos de la capital participaron en esta iniciativa divulgativa de concienciación, en cuyo marco se repartieron huesos dispensadores de bolsas de recogida de excrementos, así como folletos explicativos en los que, a través de un código 'QR', se podía consultar la Ordenanza Municipal Reguladora de la Tenencia de Animales.

La campaña divulgativa ya se ha llevado a cabo. Los dueños saben que se exponen a multas de entre 30 y 150 euros si no recogen las cacas de sus perros o si permiten las micciones de sus animales en fachadas de edificios, paredes o portales, hechos por lo que la Policía Local ya ha comenzado a denunciar, tal y como explica el concejal de Medio Ambiente, Juan Antonio Marcos. «La primera fase ya ha finalizado y ahora comienza la segunda, en la que vamos a intensificar los controles y a hacer cumplir la ordenanza. Hemos solicitado a la Policía Local un esfuerzo para sancionar a los que no se comportan debidamente. Siempre han tenido la orden de hacer cumplir la normativa, pero ahora se va a intensificar el control, frecuentando las zonas más conflictivas», afirmó ayer el concejal.

Ese incremento de la vigilancia al que hace mención Marcos solo ha servido para que una persona fuese multada en lo que va de año por no recoger de forma inmediata los excrementos evacuados por su animal de compañía en la vía pública, un número bajo que el concejal achaca a la incidencia que ha tenido la campaña informativa entre los vecinos. «La mayoría de los dueños de perros son responsables y hacen las cosas bien, pero los que no lo hacen han podido pensar que tienen que hacerlo por los riesgos que corren si no lo hacen», señaló.

La situación se llegó a convertir en grave el pasado año, e incluso el comité de empresa del Ayuntamiento de Palencia difundió un comunicado en el que calificó de «insalubres» las zonas verdes de la ciudad y exigió que se incrementasen las labores de limpieza en los parques y jardines para que los trabajadores del Servicio de Medio Ambiente no tuvieran que desarrollar su labor rodeados de excrementos. El comité de empresa exigió también al Ayuntamiento que no obligaran a sus jardineros a efectuar labores de limpieza, dado que les corresponden a una contrata externalizada, que, según los representantes de los trabajadores, son los que se deberían de encargar de mantener limpios de excrementos las zonas verdes para que los jardineros municipales se dedicaran únicamente al cuidado de las plantas y el segado del césped sin verse obligados a trabajar en condiciones insalubres, por la masiva presencia de excrementos en algunas de las zonas verdes de la ciudad.

Desde la Concejalía de Medio Ambiente se reconoció el problema y se compartió la preocupación por las desagradables condiciones en las que tienen que prestar su trabajo los empleados municipales. De hecho, esta campaña surge en cierta medida como reacción a este problema.

6.556 eran los animales de compañía censados en la provincia en 2018 según la memoria de la Policía Local, que refleja que el número de mascotas creció en 225 animales el pasado año, una tendencia que obliga al Ayuntamiento a prestar una especial atención a estos habitantes de la ciudad de cuatro patas.