Una procesión entre llamas en Palenzuela

Nuestra Señora de Allende el Río, portada en andas junto a una de las hogueras. /Luis Antonio Curiel
Nuestra Señora de Allende el Río, portada en andas junto a una de las hogueras. / Luis Antonio Curiel

La lluvia da una tregua y la localidad cerrateña celebra una multitudinaria Procesión de las Hogueras

LUIS ANTONIO CURIELPalenzuela

Centenares de vecinos, cofrades y devotos se acercaron en la noche del sábado a Palenzuela para vivir una de las procesiones más singulares de la provincia de Palencia. Acompañados de velas y candelas, los palenzolanos portaron a su patrona por las calles empedradas de la localidad, encabezados por los pendones de la Cofradía y la Cruz Parroquial. Uno de los momentos más emotivos se vivió cuando la procesión cruzó el Arco de la Paz –una de las puertas de la muralla que daba acceso a la villa– para entrar en el puente que cruza el río Arlanza.

En esta trayectoria, numerosos niños y jóvenes se volcaron con la preparación de las tradicionales hogueras para iluminar el paso de la Patrona. La Virgen procesionó a la luz de las hogueras en su regreso a la Ermita. Numerosas hogueras hicieron que los fieles vivieran este momento con especial devoción, acompañando a su patrona con el rezo del rosario y otras canciones marianas interpretadas por el coro parroquial. La llegada a la Ermita de Nuestra Señora de Allende el Río, que conserva vestigios románicos y góticos, fue esperada por centenares de vecinos. El acto contó con la tradicional ofrenda floral a la Virgen y el canto de la Salve a la Patrona, finalizando con los fuegos artificiales en su honor. Numerosas autoridades provinciales, comarcales y locales se unieron a la fiesta.

«La Procesión de las Hogueras es uno de los actos más emotivos y bonitos de las fiestas, que preparamos con mucha ilusión. Cada año nos acompaña más gente y es especialmente emocionante el paso de la Virgen entre las hogueras. Es una fiesta a la que cada vez se une más público por su vistosidad y nos gustaría que tuviera la declaración que se merece y trabajaremos para ello», destacó Sara Esteban de los Mozos, alcaldesa de Palenzuela, que como todos sus vecinos contempló como finalmente el tiempo dio tregua en la localidad cerrateña, lo que animó a los fieles a participar en los actos programados. La celebración fue presidida por el obispo Cecilio Raúl Berzosa, muy unido a Palenzuela por ser el pueblo de su madre.

Durante nueve días, los palenzolanos han venerado de manera especial a su patrona, a la que subieron al templo parroquial en procesión. Junto al ritual del fuego, los palenzolanos también han honrado a su patrona con el tradicional baile del lazo, en el que ocho danzantes bailaron para tejer el lazo y después destejerlo en un acto muy singular. Un acto tradicional que congregó a numerosos fieles en la tarde de ayer. Los actos en honor a la Virgen de Allende el Río finalizarán hoy con una paella popular en la era de la ermita, amenizada por una disco-charanga. El párroco de la localidad, Jesús Díez, agradeció públicamente el esfuerzo conjunto de todos los palenzolanos para que las fiestas brillaran con todo su esplendor. Palenzuela ha disfrutado durante estos días con diversas actividades, bailes, verbenas, concursos de disfraces, juegos populares y otras actividades para goce y disfrute de todos los palenzolanos.

Por su parte, el prior de la Cofradía, Isabelino Maroto, informó de las actuaciones que se han realizado en la bóveda de la ermita, y agradeció la colaboración del Obispado, de la Diputación de Palencia y de todos los cofrades y devotos por la ayuda prestada para este fin.

Cabe recordar, además, que la Cofradía de la Virgen de Allende el Río mantiene una estrecha relación con la homónima de Ezcaray, con la que se han dado pasos para un futuro hermanamiento. A estas cofradías unidas por la Virgen de Allende se suma la misma advocación en un pueblo de Teruel.

En 2014, la Cofradía de Nuestra Señora de Allende el Río celebró con todos los honores el I Centenario de la aprobación de sus Estatutos. En la actualidad, la Cofradía cuenta con más de 350 hermanos y numerosos cofrades y devotos colaboran durante todo el año en el mantenimiento de la ermita.