Los primeros de Ahumada en la calle Joaquín Costa de Palencia

Motoristas del Seprona, en el desfile por la Calle Mayor. /Marta Moras
Motoristas del Seprona, en el desfile por la Calle Mayor. / Marta Moras

La Guardia Civil celebra sus 175 años con una parada militar en la Plaza Mayor y un desfile por la Calle Mayor

Ricardo Sánchez Rico
RICARDO SÁNCHEZ RICOPalencia

El 19 de noviembre de 1844, seis meses después de que el 13 de mayo de ese año naciera la Guardia Civil con el Real Decreto presentado por el presidente del Gobierno y ministro de la Guerra, Ramón María Narváez, llegaban a la capital palentina los primeros guardias, instalándose en la calle Joaquín Costa. Desde entonces, «no ha habido un solo día en que no se dibujen un par de tricornios en el paisaje de esta tierra», ha señalado este sábado el jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Palencia, el teniente coronel Rafael Campos Barquín, en su intervención durante los actos de conmemoración de los 175 años de historia del Cuerpo, que constaron de una parada militar en la Plaza Mayor y un desfile por la Calle Mayor entre los aplausos del numeroso público presente.

Dos guerras carlistas, la guerra de la independencia de Cuba y Filipinas, la guerra colonial de Marruecos, la Guerra Civil, dos dictaduras militares, seis reinados y dos repúblicas, más de 40 años de monarquía parlamentaria... Todo lo han visto los ojos de la Guardia Civil, que ha perseguido a bandoleros y salteadores de caminos, contrabandistas, alzamientos militares, revueltas campesinas, mineras y obreras, rebeldes filipinos, cubanos y rifeños, el terrorismo anarquista, el maquis y la ETA, y que ahora se bate contra el terrorismo yihadista, el narcotráfico, la trata de seres humanos, la corrupción, el desafío independentista o la violencia contra las mujeres.

Pero también, como expone el artículo 6 de su cartilla, la Guardia Civil, ha procurado siempre «un pronóstico feliz para el afligido». Como los guardias del puesto de Herrera Juan Gutiérrez y Gregorio Iglesias, que en abril de 1869 rescataron del interior de una casa en llamas a la pequeña hija de un vecino de la villa, ayudando después a la extinción del incendio. O como el cabo Lérida y los guardias Iglesias y Santos, del puesto de Frómista, que en enero de 1878, y como consecuencia de una gran avenida del río Cueza, libraron de una muerte segura a un molinero, su esposa e hijo, que se hallaban los tres dentro de un molino aislados y pidiendo socorro. Los tres guardias recorrieron más de 200 metros con el agua a la cintura hasta llegar al molino, en el que abrieron un boquete en una de sus paredes, y trasladaron en brazos a los tres 'afligidos' hasta un molino cercano.

«En una sociedad que cambia por minutos, la Guardia Civil ha conservado su nombre, su naturaleza, sus principios y valores, en definitiva, su esencia. Muchos historiadores han ensayado acerca de los motivos y razones que impidieron su desaparición o desnaturalización de forma particular en cada momento histórico. Desde mi humilde opinión, me atrevo a apuntar que en todos subyació su propia esencia y, por ende, su cercanía a la gente. Así, los propios españoles, al sentirla como algo suyo, han sido sus primeros defensores», afirmó Rafael Campos Barquín.

Por su parte, el subdelegado del Gobierno, Ángel Miguel, recordó que «los palentinos tenemos a gala residir en una provincia con índices de delincuencia muy bajos, tanto si nos comparamos con la media de España como con de la UE, de lo que podemos deducir que este es un buen lugar para vivir, para invertir, para disfrutar con seguridad». «Este es el contexto, y de ello tenéis una gran parte de responsabilidad los guardias civiles, vuestro buen trabajo, por el que toda la sociedad os tiene en muy alta estima. Esto debe ser un gran estímulo para proseguir y también la mejor razón para felicitaros en este aniversario», añadió Ángel Miguel.

«En estos 175 años, la Guardia Civil ha permanecido fiel a su esencia de fuerza de seguridad del Estado, implantada en la totalidad de su territorio bajo los principios del Duque de Ahumada: honor, abnegación y espíritu de servicio. Hoy, España es una país económicamente desarrollado, personal y jurídicamente seguro y regido democráticamente por el marco constitucional de 1978, marco de derechos y libertades que precisa para su garantía un gran nivel de seguridad ciudadana. Yla Guardia Civil ha respondido a este reto. De los escasos 5.000 guardias iniciales, ha pasado a los cerca de 78.000 actuales. Su adaptación a los tiempos, su modernización, no puede calificarse por menos de asombrosa. Podéis sentiros orgullosos de la alta consideración que vuestro eficaz trabajo merece en las misiones que la Guardia Civil ha realizado en más de cuarenta países, por tanto no es exagerado decir que constituís uno de los mejores cuerpos policiales del mundo», subrayó Ángel Miguel, que mostró su tristeza por la muerte del socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro del Interior entre 2006 y 2011 (las banderas ondeaban ayer a media asta y la enseña nacional portaba un crespón negro en señal de duelo).

Música de Astorga

Tras los discursos y la ofrenda floral a los caídos por la patria (se depositó una corona en el monolito a Alonso Berruguete), con música de la banda del Ejército procedente de Astorga (León), se inició el desfile por la Calle Mayor de las unidades (dos secciones de unos 80 hombres y mujeres, cuatro coches de Tráfico y Seguridad Ciudadana, que remolcaron dos de ellos una zodiac y una moto de nieve, y ochos motocicletas, cuatro de ellas de Tráfico y las otras cuatro, del Seprona).