Una pasión que se transfiere de padres a hijos

La cantera de criadores de galgos de Palencia posa con Maná, la perra ganadora. /El Norte
La cantera de criadores de galgos de Palencia posa con Maná, la perra ganadora. / El Norte

La sexta edición de la carrera infantil de galgos congrega a la cantera provincial de esta práctica

INÉS MACHOPalencia

Paredes de Nava celebró el pasado fin de semana la sexta edición de la carrera infantil de galgos 'El cordel de la discordia' en los aledaños de la ermita de Carejas. El objetivo del evento es avivar el interés de los más jóvenes por los galgos y evitar que se pierda esta tradición que heredan de sus familias.

Aunque durante el periodo de veda son numerosas las carreras de galgos que se organizan en todo le territorio nacional, esta es la única dedicada exclusivamente a los niños, que son quienes inscriben y conducen a los perros.

El grupo promotor, 'El cordel de la discordia', surgió hace siete años en Paredes a partir de la iniciativa de varios galgueros con el objetivo de promover esta costumbre a través de charlas, concursos de morfología y, sobre todo, de esta competición anual.

Este año, participaron en total 68 galgos venidos de varias ciudades de dentro y fuera de la región. La carrera estuvo organizada en tres etapas, de forma que los perros ganadores corrieron al final del día tres tramos de 1.100 metros. La pista fue preparada con trilladeras, rodillos y riegos para proteger las patas de los canes, que galoparon tras una liebre mecánica.

Una de las mangas de galgos, tras la liebre mecánica en Paredes de Nava.
Una de las mangas de galgos, tras la liebre mecánica en Paredes de Nava. / El Norte

La gran mayoría de los galgos que compitieron son de raza cruzada entre española, más preparada para la resistencia y utilizada para la caza, e inglesa, más capacitada para correr a altas velocidades.

La perra ganadora, 'Maná', que quedó segunda en el campeonato de la Diputación de Palencia en mayo, es una animal con 'toque', es decir, con rasgos ingleses. Sin embargo, los premios no son la meta de este torneo, ya que los seis niños finalistas obtuvieron el mismo trofeo y todos los participantes recibieron algunos obsequios de recuerdo. Tampoco se hacen apuestas ni se gana dinero, «lo importante es que los niños valoren la tradición, aprendan y se diviertan», apunta Salva Hoyos, presidente de 'El cordel de la discordia'.

En España, ser galguero no es una profesión, sino una actividad accesoria, característica, especialmente, de las zonas rurales. Según Salva Hoyos, los torneos de galgos son el deporte que más aficionados mueve, tras el fútbol. «Al Campeonato de España asistieron, la última vez, 68.000 personas, y aún así el premio consiste únicamente en una copa y una manteleta, no puede decirse que hagamos esto por el rédito económico», señala.

Para llevar a cabo el evento, el grupo coordinador ha contado con el apoyo del Ayuntamiento de Paredes y de la Diputación, así como con el de varios promotores y el la Federación de Galgos. Los responsables esperan poder seguir organizando la carrera muchos años más y que esta ayude a «dar a conocer y a desestigmatizar la tradición galguera», concluye Hoyos.