Palencia paraliza la creación de los itinerarios específicos para bicicletas

Dos ciclistas por la Calle Mayor./Antonio Quintero
Dos ciclistas por la Calle Mayor. / Antonio Quintero

El Ayuntamiento se replantea algunas medidas del Plan de Movilidad Ciclista, pero mantiene numerosas iniciativas para impulsar la circulación de las bicis por la ciudad

José María Díaz
JOSÉ MARÍA DÍAZPalencia

No le está resultando fácil al Ayuntamiento poner en práctica su Plan Integral de Movilidad Sostenible, dado que deben conjugarse los intereses de un sinfín de colectivos tan variados como a veces enfrentados. Desde los conductores a los ciclistas, sin olvidar a las personas con discapacidad, a los profesionales del transporte, los autobuses urbanos o simplemente los peatones.

Y uno de los ámbitos que más quebraderos de cabeza está dando al Ayuntamiento de Palencia en el marco de esta gran estrategia de la movilidad sostenible es el desarrollo del Plan Ciclista, pensado para fomentar la bicicleta como medio de transporte limpio y saludable como alternativa al uso del vehículo particular, pero cuyo impulso se está viendo condicionado por la necesidad de encontrar una fórmula que posibilite una coexistencia equilibrada entre vehículos a motor, ciclistas y viandantes, fundamentalmente, aunque de nuevo no deben olvidarse otros colectivos afectados como las personas discapacitadas o con movilidad reducida, puesto que debe decidirse cuáles serán los espacios de la ciudad que deben compartir todos estos actores y cuáles estarán vetados a unos y otros.

Noticia relacionada

Para ello, el Ayuntamiento de Palencia encargó a una de las técnicos del Departamento de Urbanismo la elaboración de un borrador de Plan de Movilidad Ciclista, que ya ha sido presentado a los grupos políticos para su estudio, con el fin de que puedan aportar sus alegaciones, sugerencias de mejora o rectificaciones.

Se trata de una propuesta muy completa para la incorporación masiva de la bicicleta en la cotidiana de la ciudad, con el establecimiento de unos itinerarios ciclistas diseñados para abarcar prácticamente toda la malla urbana de la capital palentina. Estos itinerarios o rutas conjugan no solo los carriles bici, sino también otras propuestas como la limitación de la velocidad en muchas calzadas o la autorización para que puedan atravesarse con las bicicletas algunas zonas consideradas peatonales.

Todas estas propuestas que han sido bien recibidas desde algunos ámbitos, como los grupos de usuarios de las bicicletas, no han gustado, sin embargo, a otros muchos colectivos, que han exigido al Ayuntamiento que rectifique este Plan de Movilidad Ciclista. De hecho, el borrador no cuenta siquiera con el apoyo de algunos de los departamentos municipales, como la Concejalía de Servicios Sociales, que ya ha dejado claro que muchas de las iniciativas que se incluyen contravienen el espíritu del Plan Nacional de Accesibilidad Universal al que se ha comprometido el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social con las organizaciones de personas con discapacidad y con la Fundación ONCE.

Pasos adelante

Pero aunque este borrador del Plan Ciclista quede paralizado en el ámbito del desarrollo de los itinerarios y rutas, la estrategia general del Ayuntamiento de Palencia de fomento de la bicicleta como medio de transporte alternativo sigue adelante, con la implementación de otras medidas complementarias y que también son necesarias para que la movilidad ciclista pueda ir creciendo en la ciudad, con el objetivo de que vaya reduciéndose el tráfico de vehículos a motor y con ello las emisiones de CO2 a la atmósfera.

Así, el Ayuntamiento ha aprobado, en el marco de la denominada Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible Integrado (EDUSI), que se cofinancia con los fondos europeos Feder, un paquete de medidas encaminadas al fomento del uso de la bicicleta, que deben desarrollarse a lo largo de los dos próximos años y que conllevan una inversión global de 395.000 euros, de los que 203.288 euros se gastarán a lo largo de 2019 y los otros 191.712 euros, se aplicarán en 2020.

La primera de estas medidas, que debe implementarse a lo largo del próximo año es la instalación de muchos más aparcabicicletas por toda la ciudad. Se ha previsto un gasto de casi 19.000 euros y el objetivo es que estos dispositivos del mobiliario urbano pensados para que se puedan candar las bicicletas se distribuyan fundamentalmente en los entornos de los denominados centros 'atractores', es decir aquellos que por su naturaleza o por los servicios que preste puedan atraer a un mayor número de posibles usuarios de las bicicletas, como colegios, bibliotecas, instituciones o edificios administrativos.

Vigilancia

La segunda de las actuaciones está encaminada a la adecuación de los aparcamientos vigilados, con el fin de ofrecer un modelo de estacionamiento seguro que evite los robos o los daños. Ya funciona uno de estos equipamientos en la plaza de San Pablo y se quiere extender a los otros cuatro aparcamientos cubiertos que ya están distribuidos por la ciudad (Isaac Peral, Pío XII, Derechos Humanos y campus de la Yutera), puesto que formaban parte del antiguo sistema de préstamo municipal de bicicletas que quedó desmantelado hace años por los robos y el vandalismo. El gasto previsto es de 67.500 euros. Se quiere que estos aparcamientos funcionen con la aplicación informática 'Pverde', lo que implica un sistema controlado para la apertura de la puerta y una vigilancia mediante cámaras de seguridad, además de la existencia de un seguro que cubre los gastos en caso de que se produzca algún robo o deterioro.

La inversión más elevada del próximo año será de 117.000 euros y estará destinada a la renovación de la señalización horizontal y vertical de todos los carriles para bicicletas, además de la instalación de nuevas señales en determinadas calzadas para indicar a los conductores que se trata de tramos compartidos con bicicletas. No se pretende reservar espacios exclusivos para ciclistas en las calzadas, sino prevenir a los conductores de que son tramos compartidos, en los que se debe respetar a las bicicletas. Para ello, se tiene previsto reducir la velocidad, con el fin de que se aumente la seguridad de los ciclistas.

La cuarta de las medidas, que se aplaza al año 2020, que supone un gasto de más de 191.000 euros está pensada para ejecutar otras obras incluidas en el Plan de Movilidad Ciclista, pero todavía no se han definido, ya que el Ayuntamiento no quiere desarrollar el planteamiento de los itinerarios, que incluían una serie de obras en aceras o rebajes de bordillos, así como la construcción de algunos carriles bici. Una vez que se desarrollen el próximo año las primeras medias y se analice su incidencia sobre la movilidad urbana se plantearán las nuevas actuaciones.

 

Fotos

Vídeos