Paisajes inolvidables en la Montaña de Palencia

Iglesia de San Miguel en Herreruela de Castilleria./Antonio Quintero
Iglesia de San Miguel en Herreruela de Castilleria. / Antonio Quintero

La provincia ofrece experiencias irrepetibles para disfrutarlas en familia sin importar la edad de los participantes

EL NORTEPalencia

Recorrer cualquier espacio de la comarca natural de la Montaña Palentina, en el norte de la provincia de Palencia, es un placer indescriptible para pequeños y mayores. Cimas de más de dos mil metros como el Curavacas, Espigüete o Peña Prieta, que abren valles y senderos e imprimen estampas de belleza única en cualquier época del año, es sellar vivencias y experiencias personales para toda la vida.

Ruta GR1 partiendo desde Brañosera.
Ruta GR1 partiendo desde Brañosera. / Antonio Quintero

En una escapada a esta provincia, en días en que se pretende contar con los niños, desde Palencia Turismo ofrecen diversas opciones: bosques encantados como la Tejada de Tosande con tejos milenarios, que adentran en un espacio mágico más parecido a los decorados de los cuentos de hadas, o el que lleva al Roblón de Estalaya, en un recorrido fácil de 4 kilómetros de distancia y 100 metros de desnivel que se puede realizar todo el año y que permite saludar al viejo roble de casi mil años.

Lagos, ríos y embalses donde verse reflejado o en los que contemplar distintas especies autóctonas de flora y fauna o zonas rocosas con originales formaciones abiertas a la imaginación, en Las Tuerces y el Cañón de La Horadada.

Rutas de senderismo por la Senda Fuente Cobre, donde se encuentra a través de un sendero de unos 13 kilómetros el nacimiento del Río Pisuerga y la Cueva del Cobre; o la Cascada de Mazobre, quizás una de las rutas más transitadas de la Montaña Palentina, donde en sus poco más de tres kilómetros de recorrido asombra con la belleza del Pico Espigüete, y a través de un mirador contemplar una hermosa cascada.

O si la idea es disfrutar del arte y la naturaleza, la Senda de Ursi ofrece uno de los paseos a pie más atractivos que se pueden realizar en la Montaña Palentina y que dibuja un trazado circular de once kilómetros a lo largo de los cuales se ubican una treintena de curiosas esculturas con las que los miembros del Grupo Muriel rinden homenaje al ilustre escultor palentino Ursicino Martínez. Una exposición al aire libre de fácil recorrido.

La Senda del Oso, la Senda del Pinar de Velilla o la del Bosque Fósil son otras de las muchas opciones que te ofrece la Montaña Palentina, adaptadas a todas las edades y niveles de experiencia, para que sólo sea necesario calzar las zapatillas y echar a andar con una sonrisa. Turismo activo para todos.

Otro espacio natural en el territorio palentino, en concreto en la Tierra de Campos, se ofrece como propuesta de turismo familiar para estas fechas, se trata de aventurarse a conocer las inmediaciones del Canal de Castilla, la vía verde del Tren Burra, o las lagunas de la Nava y de Boada de Campos. A pie, en bici, o en coche, con paradas en puntos clave para disfrutar del avistamiento de aves, y el recorrido de una antigua vía del tren, con mirador incluido, y la singularidad de la arquitectura tradicional que se puede observar a lo largo de la ruta, definida por los bellos palomares terracampinos.

Las lagunas constituyen unos ecosistemas de alto valor ecológico, auténticos oasis en medio de la llanura cerealista castellana. Espacios naturales que cuentan en la actualidad con infraestructuras de uso público que permiten disfrutar al máximo del paisaje y de la observación de aves. La laguna de la Nava está incluida en la 'Ruta de las Aves', un proyecto turístico europeo de observación ornitológica.

Los palomares

Todo ello en un especial recorrido en plena sintonía con la naturaleza en el que no pasarán desapercibidos los palomares que van salpicando la geografía de Tierra de Campos integrándose en el paisaje como una prolongación vertical de las tierras castellanas. Cuadrados, redondos. Blancos, rojizos o marrones y siempre diferentes, son seña de identidad de la provincia de Palencia.

Aunque quizás es buen momento para aprender lo que fue el Canal de Castilla, y rememorar la historia de esta vía fluvial, fruto de un proyecto de ingeniería civil de la España 'ilustrada', que tenía como fin el traslado de mercancías desde Castilla hacia los puertos del norte de la península; una propuesta más para que los más pequeños puedan descubrir en alguno de los puntos destacados, a lo largo de los 207 kilómetros de recorrido en forma de Y invertida que tiene, en bicicleta, a caballo, o en un paseo a pie para los bellos parajes y curiosos elementos que alberga, como un verdadero museo al aire libre: dársenas, acueductos, esclusas, arcas y arquetas de riego, postes leguarios, casas de escluseros, molinos y fábricas de harina, puentes, presas y almacenes hacen reflexionar sobre lo que fue, el espíritu de quienes lo hicieron posible y la necesidad de avanzar en su proyección y conservación. En total, son 38 municipios de Castilla y León unidos en torna al agua y que configuran un recorrido con verdadera identidad cultural.

Los barcos

Nace en Alar del Rey y cuenta con paradas obligadas en: Herrera de Pisuerga, donde el barco Marques de la Ensenada ofrece un recorrido interesante con la comprobación in situ del sistema de esclusas, y visitas teatralizadas en la temporada estival; en Frómista, donde en forma de cuádruple esclusa se cruza con el Camino de Santiago y puede utilizarse otro delos barcos, el Juan de Homar, para conseguir ese abrazo con la espiritualidad; en Calahorra de Ribas, donde se ubican las esclusas más altas y mejores, según Jovellanos en un triple salto de espectáculo, o en los ramales de Campos y Sur para bañar también tierras vallisoletanas. Localidades ribereñas son también Villaumbrales, donde se ubica el Museo del Cana y la cercana Becerril de Campos, del que se sigue hacia Sahagún el Real muy cerca de Paredes de Nava en su camino hacia Medina de Rioseco; o Dueñas hacia la capital vallisoletana.