La oposición frena otra vez la política presupuestaria del Ayuntamiento de Palencia

Pleno del Ayuntamiento de Palencia./Antonio Quintero
Pleno del Ayuntamiento de Palencia. / Antonio Quintero

El equipo de gobierno sacó adelante el pago de facturas atrasadas por la abstención del PSOE para no perjudicar a empresas

José María Díaz
JOSÉ MARÍA DÍAZPalencia

Otra jornada de calvario para el concejal de Hacienda. Otra jornada en la que el popular Sergio Lozano tuvo que batirse el cobre con los portavoces del resto de los grupos políticos para intentar defender una propuesta de modificación presupuestaria, que nuevamente se golpeó contra la realidad de la aritmética que marca la composición del pleno.

Diez concejales del PP frente a catorce de la oposición (faltaba por enfermedad uno de los ediles socialistas). No había nada que hacer y el equipo de gobierno no tuvo más remedio que retirar del orden del día el punto relativo a la aprobación de modificación presupuestarias, que significaba aumentar el presupuesto municipal en 3,8 millones de euros.

Y como había ocurrido anteriormente, cuando la oposición se negó a aprobar la propuesta de presupuestos para 2019, de nuevo las acusaciones de falta de diálogo y ausencia de transparencia volvieron a sobrevolar sobre la figura del concejal de Hacienda, que aseguró sentirse «atónito» con las críticas de la oposición, a cuyos concejales acusó de «irresponsabilidad» y de buscar como único objetivo dañar la imagen del alcalde, Alfonso Polanco, con un claro interés electoral, dada la candidatura de Polanco a la reelección.

Modificación necesaria

Sergio Lozano insistió en que no podía entender cómo la oposición obligaba a dejar sobre la mesa una modificación presupuestaria «necesaria e inaplazable», en la que todos los grupos coincidían en más del 90% de los gastos que se pretendían introducir. «Qué hay que negociar de obligaciones legales de reducir la deuda, o la incorporación de gastos ya comprometidos y aprobados. Qué hay que negociar de subvenciones para la retirada del amianto o la limpieza de los colegios o la creación de un plan de empleo», se preguntaba el concejal de Hacienda.

Sin embargo, la respuesta de todos los grupos de la oposición fue contundente. El portavoz de Ciudadanos, Juan Pablo Izquierdo, criticó a los populares no haber comprendido a estas alturas de mandato que no tiene mayoría suficiente para «aplicar el rodillo». El edil de la formación naranja insistió en que la intención del equipo del PP es aprobar un presupuesto a plazos, por partes, al no haber conseguido la aprobación completa. «Quieren sacar el presupuesto por la parte de atrás», reseñó Izquierdo, quien recordó que hay mucho espacio en las propuestas que se quieren incluir para la negociación y el diálogo.

También Juan Gascón, portavoz de Ganemos, recalcó que «todo hay que negociarlo», dejando claro que en la propuesta hay aspectos que se podrían aceptar, pero que hay otras que no se comparten.

«Abroncar a compañeros»

Del mismo modo, el edil socialista Carlos Hernández, indicó que no hay irresponsabilidad por votar en contra ni se busca castigar al alcalde, sino que se está en contra del destino de algunas partidas que se quieren incorporar. «Entendemos que hay líneas que se puede negociar y otras no», señaló el concejal del PSOE, quien reprochó al edil de Hacienda que le guste «abroncar a los compañeros de corporación».

El rechazo frontal de los grupos de la oposición llevó a que el punto quedara sobre la mesa, con el compromiso de los portavoces de negociar algunas de las propuestas, con el fin de que se pueda volver a votar en el pleno extraordinario previsto para el 1 de abril, que se convoca obligatoriamente para el sorteo de las mesas electorales.

Pero además de sufrir por la modificación presupuestaria, el concejal de Hacienda tuvo también ayer que enfrentarse al resto de los grupos por la aprobación de 672.000 euros como reconocimiento de deuda extrajudicial, es decir, la incorporación de facturas atrasadas.

La propuesta salió adelante por la abstención del PSOE, que no quiso votar en contra para no perjudicar a los empresarios que han prestado servicios y que todavía no han cobrado. Pero los socialistas coincidieron con todos los grupos políticos en que se trata de una mala gestión de los fondos públicos, ya que se ha gastado por encima de lo presupuestado.

Muy duro fue el portavoz de Ciudadanos, que acusó a Sergio Lozano de haber mentido a los grupos políticos.

El concejal de Hacienda señaló que muchas facturas no se han pagado no porque no estuvieran en presupuesto, sino porque se han tramitado demasiado tarde.