Nueve farmacias de Palencia necesitan ayudas públicas para llegar a ser rentables

Nueve farmacias de Palencia necesitan ayudas públicas para llegar a ser rentables

Las oficinas con una viabilidad económica comprometida reciben dinero público para poder mantenerse abiertas en los pueblos

PILAR ROJOPalencia

Palencia cuenta con 97 oficinas de farmacia, de las que 39 están ubicadas en la capital. De las 58 instaladas en zonas rurales, nueve no llegan a fin de mes y, al considerarse un servicio público básico, reciben una ayuda institucional de la Junta para ser mínimamente rentables y poder permanecer abiertas. Esta cifra supone que en la provincia de Palencia, más del 8% de las oficinas de farmacia (nueve) están reconocidas por la Junta con la denominación de «viabilidad económica reducida. Este porcentaje se incrementa hasta el 14% si se analizan solo las farmacias rurales. «Esta denominación supone que los beneficios que se obtienen son insuficientes para poder mantener el negocio y que no alcanza para pagar el sueldo que un farmacéutico ganaría como adjunto en cualquier otra farmacia de la comunidad autónoma. Las farmacias pagan a la administración una cuota que varía en función de la facturación que tiene cada una y, con esa partida, la propia administración destina una parte para compensar a esas farmacias que no llegan a cubrir unos gastos mínimos y así poder mantener el negocio y el servicio en el medio rural», explica el presidente del Colegio de Farmacéuticos, José Luis Nájera.

El profundo cambio que viven las farmacias del entorno rural, donde la población va en continuo descenso, se agudiza aún más en la provincia de Palencia, donde la fuerte dispersión geográfica, el éxodo rural que está dejando varios pueblos prácticamente vacíos y la decisión de muchas personas de pasar los inviernos en la capital ha traído consigo que muchos farmacéuticos vean cómo lo que fueron unos prósperos negocios ahora apenas lleguen para mantenerse.

Las cifras de farmacias en situación económica comprometida se asemejan a las de las zonas rurales de otras provincias vecinas de Castilla y León. Sin embargo, es uno de los peores porcentajes en una estadística nacional, después de la comunidad foral de Navarra, donde prácticamente una de cada tres farmacias se encuentra también con un balance comprometido.

Los motivos sí que se repiten en todo el país. La creciente despoblación rural, que en zonas donde los pueblos cobran protagonismo geográfico y poblacional como Palencia es especialmente dañina, y la continua reducción del precio de los medicamentos, con el consiguiente descenso en el porcentaje que se quedan los farmacéuticos, son los grandes originarios de estos problemas económicos que afectan a varias oficinas de farmacia.

La drástica reducción en los ingresos de las oficinas de farmacia es la faceta más negativa de un panorama que también incluye datos positivos, como el hecho de que Castilla y León tiene una de las mejores redes de farmacia de toda Europa, cuenta con 1.629 oficinas y 253 botiquines, un total de 1882 puntos sanitarios distribuidos a lo largo de todo el territorio regional, que forman una red que garantiza el acceso al medicamento a toda la población de Castilla y León las 24 horas del día y los 365 días del año.

El marcado carácter rural y dispersión poblacional de Castilla y León dificulta que se aborde un problema que afecta a 242 boticas, lo que representa el 15% de las farmacias de l comunidad. Estos datos corresponden a la última estadística oficial de la Junta, que revela también que 1 de cada 4 farmacias con problemas económicos de España se encuentra en Castilla y León. La delicada situación económica que atraviesa actualmente el país, junto con el envejecimiento generalizado de la población y la despoblación rural, ponen en riesgo la viabilidad de muchas de las oficinas de farmacia, especialmente aquellas ubicadas en los pueblos, lo que hace que sea fundamental optimizar los recursos y obtener el máximo valor posible de cualquier intervención sanitaria.

La situación puede empeorar, según señala José Luis Nájera, si se cumplen las predicciones que maneja el Instituto Nacional de Estadística sobre el descenso de población rural y el despoblamiento definitivo de algunos pueblos. «La despoblación es el factor que más influye en la viabilidad económica de las oficinas de farmacia. Es como una cadena, se pierden servicios, se pierde población, se desplazan a municipios mayores y acaba desapareciendo», explica el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Palencia.

Las 97 oficinas de farmacia que están distribuidas por la capital y la provincia generan en torno a 180 empleos, según los datos aportados por José Luis Nájera. Una parte importante de estos trabajos se convocan en los pueblos, lo que ayuda a fijar población en el medio rural de la provincia.