El cadáver de la montañera fallecida en el Curavacas no será trasladado a Zaragoza

Pico Curavacas. /Antonio Quintero
Pico Curavacas. / Antonio Quintero

El cuerpo será incinerado y se oficiará una misa en Santibáñez de Resoba

El Norte
EL NORTEPalencia

El cuerpo sin vida de la montañera fallecida ayer jueves en el Curavacas no será trasladado finalmente a Zaragoza, donde residía. Los familiares han optado por oficiar una misa en Santibáñez de Resoba, donde tenía familia, tras incinerar sus restos. La mujer de 68 años falleció ayer en la vertiente sur del Curavacas (término municipal de Triollo) tras desvanecerse al intentar hacer cumbre. La montañera, que se encontraba realizando una excursión familiar, al parecer, se empezó a encontrar mal en plena ascensión, lo que le obligó a emprender el descenso sin hacer cumbre del pico de la Montaña Palentina.

Durante la bajada, la mujer se desvaneció, lo que propició que quedara inconsciente en una zona inaccesible para los vehículos por tierra. De esta forma, el centro coordinador de emergencias sanitarias de Protección Civil envió un helicóptero medicalizado, que trasladó a la montañera hasta el punto donde esperaba el personal de Sacyl, que solo pudo confirmar el fallecimiento de la mujer. Acto seguido, el cuerpo sin vida se trasladó hasta el tanatorio de Cervera de Pisuerga, donde se le practicó la autopsia, que certificó la muerte súbita de la zaragozana de 68 años.