44 menores aceptan medidas de reeducación por vandalismo o por hacer botellón en Palencia

Basura, abandonada tras una fiesta en uno de los parques de Palencia./Marta Moras
Basura, abandonada tras una fiesta en uno de los parques de Palencia. / Marta Moras

El porcentaje de varones es muy superior al de sexo femenino y la edad media de edad de los infractores es de 16 años

Palencia

El Ayuntamiento de Palencia y la Liga Española de la Educación renovaron ayer el convenio de colaboración que se inició en el año 2014 con motivo de la puesta en marcha de un programa de medidas alternativas a las sanciones por infracciones a la Ordenanza Municipal Reguladora de la Promoción de la Convivencia y la Prevención de Drogodependencias, que se ha traducido fundamentalmente en la imposición de trabajos al servicio de la comunidad para aquellos menores de edad que han protagonizado un acto vandálico o han sido identificados haciendo botellón. El convenio supone una dotación del Ayuntamiento de 10.000 euros.

Hasta el momento, el número de jóvenes que han optado por este programa durante 2018 es de 44 (uno más que en todo 2017), con un perfil eminentemente masculino (34 chicos frente a 10 chicas), y una media de edad de 16 años (14 el más joven).

El funcionamiento del programa permite a los padres de aquellos menores que han cometido una infracción optar por una serie de actividades reeducativas en lugar de abonar la sanción correspondiente a dicha acción, intentando que mediante diferentes servicios a la comunidad caigan en la cuenta de que lo que han hecho no tiene razón de ser , así como de tomar contacto con realidades sociales que tienen a su alrededor y que en la mayoría de los casos no conocen.

Esta iniciativa contempla que los implicados realicen 5 horas de asistencia a charlas socioeducativas, 15 horas más de apoyo a entidades sin ánimo de lucro como Acremif, arpa, Cocemfe, la Protectora de Animales o el Banco de Alimentos, y otras 10 horas más colaborando con la empresa gestora del servicio de limpieza, Urbaser. Además de jóvenes sancionados por participar en el botellón, han llegado algunos casos por otro tipo de infracciones relacionadas con el orden público. En cuanto a la ocupación de los jóvenes, la mayoría cursa Educación Secundaria, y no se han detectado problemas graves de consumos ni de alcohol ni de otras sustancias, aunque alguno de ellos sí que han probado otros tipos de drogas ilegales. También ha habido algún que otro caso que ha tenido que ser derivado a otros programas promovidos por el Ayuntamiento, como es el de intervención familiar.

En general tanto la opinión de los padres como de los sancionados es buena sobre el programa. «Como es lógico a los chicos parte de las actividades les parecen un castigo, pero en conjunto lo viven como una experiencia y una oportunidad de conocer cosas que sino de otra forma puede ser que no hubiesen conocido. Al 100% de los jóvenes les parece justo realizar las medidas en vez de que sus padres asuman la multa», se explicó ayer durante la renovación del convenio.

Asimismo, el alcalde señaló que «los resultados de estos cuatro años del desarrollo de programa se pueden calificar como muy positivos, ya que el número de personas que han optado por estas horas de trabajo en beneficio de la comunidad ha crecido, así como el de aquellos que las han realizado íntegramente, por lo que entendemos que hay que mantenerlo y trabajar para seguir sumando colectivos en los que realizar esos trabajos».