Mejor en el Salón que en el armario

La marcha, a su paso por la Calle Mayor de Palencia. /Antonio Quintero
La marcha, a su paso por la Calle Mayor de Palencia. / Antonio Quintero

La marcha del Orgullo LGTB+ congrega a unas 150 personas en Palencia en un itinerario que arrancó en el Parque del Salón y acabó en la Plaza Mayor

Marco Alonso
MARCO ALONSOPalencia

No. No hubo una muchedumbre en la manifestación del Orgullo LGTB+ en Palencia. Solo acudieron unas 150 personas y muchas de ellas eran representantes políticos e institucionales, pero los que fueron estaban dispuestos a hacerse notar, y vaya si lo hicieron. La batucada de la Universidad Popular puso una atronadora banda sonora a la jornada y los cánticos de los presentes hicieron que las personas que paseaban por el centro en la calurosa tarde de viernes se percataran de que se celebraba el Día Internacional del Orgullo LGBT+.

La movilización culminó en la Plaza Mayor y arrancó en el Salón «porque se está mejor en el Salón que en el armario», aseguraba una de las manifestantes, pero fueron pocos los miembros del colectivo que pensaron lo mismo y solo había que escuchar uno de los cánticos que sonaron en la Calle Mayor para corroborarlo. «Detrás de esos balcones, hay muchos maricones», cantaban los manifestantes, conscientes de que, por muy bien que se estuviera en el Salón, varios miembros del colectivo decidieron quedarse en el armario.

«¿Llevarías gafas si cuando te las pusieras, te arriesgaras a que te señalaran con el dedo para toda la vida?» Con está metáfora explicaba Luis Miguel Iglesias, miembro del colectivo, las razones por las que algunas lesbianas, gais, bisexuales y transgéneros prefieren pasar desapercibidos y no participar en esta manifestación en una ciudad pequeña, como es la de Palencia, en la que esas gafas de las que hablaba Luis Miguel pueden servir, en lugar de para ver mejor, «para que la sociedad te juzgue».

Ese miedo al juicio social sigue ejerciendo como un cerrojo de la puerta del armario, pese a lo que dijo Mateo en el capítulo 7 versículo 1 del Nuevo Testamento con aquello de «no juzguéis, para que no seáis juzgados». Por esa misma razón, un buen número de scouts católicos decidieron anudarse la pañoleta y acudir a la cita. La presidenta del movimiento scout católico en Palencia hasta el mes de febrero, Judith González, aseguró que para este movimiento juvenil es vital participar en esta manifestación. «Los scouts estamos educando a niños y a jóvenes en valores y creo que es importante hacerles ver que no se deben hacer diferencias por las orientaciones sexuales de cada uno. Aunque pertenezcamos a un movimiento católico, en la organización hay gais, lesbianas, heteros. Se puede ser católico y homosexual», recalcó.

Pero no todos los miembros del colectivo LGTB+ están en el armario. Algunos, como la 'drag queen' La Reina Mala, que añadió a la cita el toque de color –rojo pasión exactamente– aseguró no haber vivido nunca en la oscuridad del armario. «A mí no me hizo falta salir porque nunca entré. Tengo mucha ropa», bromeaba La Reina Mala durante una manifestación que pretende ir creciendo año a año, pero que para conseguirlo necesita que haya más gente dispuesta a comprobar lo bien que se está en el Salón, lejos del armario, tal y como apuntó esta 'drag queen'. «No entendemos que la integración en la sociedad parte de nosotros mismos, de nuestra verdad. No tenemos que responder a lo que los demás quieran que parezcamos. El error está en que algunos piensan que para formar parte de la sociedad, hay que parecerse a la gran masa. La gran masa está compuesta de individuos. No sería bueno que todos fuéramos iguales», concluyó una Reina Mala que se ha erigido en la voz de un colectivo LGTB+ que celebró de esta forma su día internacional en Palencia.