El latido de la Montaña por Piedad Isla

Dos visitantes observan las imágenes de la exposición. /Manuel Brágimo-Ical
Dos visitantes observan las imágenes de la exposición. / Manuel Brágimo-Ical

Una exposición en Cervera muestra en imágenes cómo era la Montaña Palentina en la postguerra con fotos de la fotógrafa fallecida

EL NORTE Palencia

El secretario general de la Consejería de Cultura y Turismo, José Rodríguez Sanz Pastor, y el delegado de la Junta en Palencia, Luis Domingo González, inauguraron ayer la exposición 'Latidos de la Montaña. Fotografía de Piedad Isla', que estará instalada en la Casa del Parque de Cervera de Pisuerga hasta el 30 de septiembre.

La artista palentina Piedad Isla fue una de las primeras fotógrafas profesionales que trabajaron en la España rural de los años 50 y 60 y una mujer pionera que desarrolló una obra personal con lugar propio en la esfera del arte. Sus fotografías participan de la simbología de una época, un lugar y unos grupos sociales hoy desaparecidos y en ellas se pueden identificar aspectos que giran en torno a la tensión entre tradición y modernidad, o relacionados con el contexto económico y político.

Piedad Isla trabajó con una visión vitalista y comprometida, la realidad de la España rural de la postguerra, y más concretamente su ámbito vital más próximo, la Montaña Palentina. Esto le permitió el contacto directo desde los años 50 con formas de vida hoy desaparecidas, creando un relevante registro, tanto por su valor documental como por la sensibilidad estética que transmite. Sus documentos gráficos son fragmentos de vivencias fijadas en blanco y negro, de la vida rural en estado puro, salvados del anonimato definitivo gracias a su cámara.

Los cambios sociales que se produjeron en los últimos 70 años fueron tan profundos que hoy estas fotografías de Piedad Isla tienen, además de este gran valor, el efecto para los mayores que rememoran un pasado que con sus imágenes hace presente su propia forma de vida, la que conocieron siendo pequeños y la que también tuvieron que abandonar con la industrialización, que les llevó a salir del campo e ir a las ciudades.

Por otro lado, para los visitantes más jóvenes, esta muestra representa la visión de unas formas de vida, entretenimiento y tareas que ya han sido desterradas y que solo se guardan en la memoria de unos pocos. Por ello, esta exposición se hace tan necesaria, ya que supone una aproximación bastante exacta para conocer la historia reciente que, en realidad, queda muy lejana.

Su obra puede encuadrarse en el movimiento fotográfico del neorrealismo y la artista documentaba su propio mundo. Tenía relación con los personajes que fotografiaba, conocía sus nombres y sus circunstancias y ellos, a su vez, la reconocían como alguien de su entorno próximo. De este modo, sus personajes transmiten una carga sentimental y de naturalidad que difícilmente podrían tener aquellos que se ven sorprendidos por la cámara de un extraño.

La Junta de Castilla y León ha sido consciente de la importancia de conservar los fondos que actualmente se custodian en la Fundación que lleva su nombre y el de su marido, Juan Torres Tejerina. Ambos fundaron el Museo Etnográfico Piedad Isla, que fue reconocido por la Consejería de Cultura en 1998, integrado en el Sistema de Museos en 2007 y actualmente integrado en la Red Museística de Castilla y León. Asimismo, la Consejería ha contribuido a la digitalización de los fondos más importantes y antiguos, concretamente, en los años 2007 y 2008, y el apoyo continúa, además de con esta exposición, con la edición del libro 'El realismo poético de Piedad Isla', fruto de la investigación de los dos comisarios de esta muestra, Esteban Sainz y Feliciano López, que pretende dar a conocer y difundir la vertiente universal del arte de la artista.

Esta publicación se presentará también en la sede de la exposición, a finales de septiembre, antes de que la muestra se traslade a Palencia en octubre, donde permanecerá hasta finales de noviembre, en la sede de la Biblioteca Pública y el Archivo Histórico Provincial.