Un laberinto de asfalto en el Hospital de Palencia

Los usuarios del nuevo aparcamiento del Complejo Hospitalario se vuelven 'locos' para encontrar la salida y claman por una señal indicativa

Nuevo aparcamiento del Hospital Río Carrión./Antonio Quintero
Nuevo aparcamiento del Hospital Río Carrión. / Antonio Quintero
JOSÉ MARÍA DÍAZPalencia

Día 2. La señal de salida sigue sin instalarse. Los coches siguen dando vueltas al aparcamiento. Alguno parece que se quedará atrapado para siempre. Al final ocurre lo previsible, un rápido vistazo a ambos lados para comprobar que no hay moros en la costa y todo derecho por donde ha entrado. ¿Y la señal de prohibido el paso? «Que pongan una para indicar la salida, porque no me voy a pasar la mañana aquí dando vueltas».

Esta es la imagen que todavía en la mañana de este martes podía encontrarse en el nuevo aparcamiento para vehículos construido en el Hospital de Palencia y que entró en funcionamiento el día anterior. Se trata de una gran infraestructura, bien acondicionada, de plazas amplias, con calles los suficientemente espaciosas para efectuar maniobras sin tempor a entorpecer el tráfico o a golpear a otro vehículo, pero con el problema de que no hay forma de encontrar la salida, situada justo enfrente de la entrada, al otro lado del aparcamiento, pero sin señalización ninguna.

Este problema fue detectado ya el primer día por los responsables de centro hospitalario palentino, que, según explicaron al poco de la apertura, habrían dado orden a los servicios de mantenimiento para que se colocase el indicativo de la salida y facilitar el uso del aparcamiento a los conductores. Pero en la mañana de este martes, la señal todavía seguía sin aparecer los problemas para encontrar la salida seguían reproduciéndose.

De todas formas, se trata de un problema menor, fácil de resolver, por otra parte, que, además, no afecta a demasiados usuarios, puesto que al mantenerse abierto el antiguo aparcamiento, sigue siendo este el preferido por las personas que se acercan hasta el hospital para alguna visita o consulta.

El aparcamiento viejo sigue abarrotado, con coches buscando hueco o estacionando sobre zonas pintadas en las que está prohibido aparcar, mientras, el nuevo, con sus más de setecientas plazas, se encuentra prácticamente vacío, a la espera de que en un futuro próximo, el cierre de la antigua zona de estacionamiento no deje más remedio que acudir a la nueva, que, por el momento es también gratuita y se espera que siga así hasta que finalice la construcción del bloque técnico, que se levantará sobre el espacio que ahora ocupa el viejo y abarrotado aparcamiento de vehículos. Así, la gratuidad puede mantenerse durante los próximos cuatro años o más.