«La joyería es un arte que puedes llevar contigo»

Elena Larrén, con piezas de algunas de sus colecciones en la Escuela Mariano Timón. /Antonio Quintero
Elena Larrén, con piezas de algunas de sus colecciones en la Escuela Mariano Timón. / Antonio Quintero

Elena Larrén, profesora en la Escuela de Arte Mariano Timón, recuerda que el centro palentino es el único en Castilla y León que ofrece formación en esta compleja disciplina

INÉS MACHOPalencia

La formación en joyería es una opción desconocida para muchos jóvenes. En España, hay pocas escuelas que instruyan en esta disciplina compleja, que va más allá de la técnica y la artesanía. En Castilla y León, la Escuela de Arte Mariano Timón es la única que ofrece el título de técnico superior de Artes Plásticas y Diseño en Joyería Artística. Allí estudió la palentina Elena Larrén, donde ahora imparte clases a los alumnos del Grado Medio al mismo tiempo que trabaja en sus propias creaciones.

–¿Qué formación hay disponible en joyería y en qué consiste?

–En Castilla y León, la Escuela de Arte Mariano Timón es la única pública con esta formación, y en lo privado no hay nada. Aquí impartimos el Grado Medio, que es más técnico, y el Grado Superior, más orientado al diseño de proyectos. También contamos con talleres de joyería por las tardes.

–¿Cuál es la situación de la oferta académica de estas disciplinas?

–Quizá falta darlas algo más a conocer. También es un error lo que está haciéndose con los grados medios, que quieren sustituirlos por grados superiores, a los que los estudiantes no pueden acceder si no es con Bachillerato o una prueba de acceso para la que necesitan tener al menos 18 años. Este cambio lo hicieron el año pasado con el Grado de Ebanistería del Mariano Timón.

–¿Cómo son estas clases?

–Son clases muy reducidas, de un máximo de quince alumnos. Lo cierto es que no siempre se llenan las plazas, aunque este año estamos contentos porque parece que han aumentado las matriculaciones y el plazo aún está abierto. Los alumnos disponen de bastantes materiales y tienen libertad con sus proyectos, cada uno trabaja en su mesa con su astillera, que es un elemento muy característico de los joyeros.

–¿Cuáles son los proyectos de joyería en los que está implicada la escuela?

–Las jornadas 'Somos Joyería' son de lo más importante. Son jornadas de exposición para alumnos y artistas invitados. Este año ha sido la sexta edición, que se hace junto a becas Erasmus, de modo que, por ejemplo, esta vez vino un artista italiano a ensañarnos 'shibuichi', una técnica japonesa de fundición. Con 'Somos joyería' hemos ido poniendo Palencia en el mapa, ya que antes apenas se nos conocía.

–Un alumno que termina esta formación, ¿con qué salidas laborales puede contar?

–Hay alumnos que, al acabar, van a una escuela de arte, hay quienes siguen formándose en otras disciplinas (engaste, esmaltado...) y hay quienes entran en alguna joyería o montan su propio taller y hacen piezas por encargo. En caso de querer ser profesor de joyería, es necesario pasar unas oposiciones, pero salen plazas con muy poca frecuencia.

«No me gustan las vitrinas, no se trata de conservar las piezas intactas, sino de darles vida»

«Con 'Somos Joyería', hemos conseguido situar a Palencia en la geografía nacional»

«He utilizado hasta hueso de pollo que, bien trabajado, es similar al marfil»

–¿Cómo es la demanda de joyería?

–Nosotros nos dedicamos al arte y, por tanto, es necesario educar al público –prefiere llamarle así que cliente–, a comprenderle y acercarse. Para que se interese, tenemos que contarle que lo que hacemos va más allá del me gusta o no me gusta. De eso se trata la joyería artística o contemporánea, es arte que puedes llevar contigo.

–¿Qué es lo qué más busca la gente últimamente en las joyas?

–Las joyas son amuletos, desde la antigüedad se utilizan para protegerse o para simbolizar algo y cada una cuenta una historia, como cualquier artículo de arte. Ahora, la gente busca sobre todo distinguirse, ser única, busca que artículos personalizados acordes a su identidad.

–¿Cuál es su método de trabajo a la hora de comenzar una pieza?

–Si es una pieza por encargo, lo primero que hago es conocer a la persona para crear algo adaptado a ella, es muy importante el diálogo. Si la iniciativa nace de mí, busco materiales, conceptos... Hay una labor de investigación extensa detrás de cada colección.

–¿Cuáles son los materiales con los que suele trabajar?

–Yo he trabajado con materiales de todo tipo y aún me quedan muchos por descubrir. En la joyería hay mucho más que la plata, el latón y el oro. He utilizado musgos, muchísimas maderas y hasta hueso de pollo, que bien trabajado da un resultado similar al marfil.

–¿Cómo trabaja su firma y la venta de artículos?

–Yo tengo una firma, mi nombre, pero no tengo puntos de venta constantes. Quien sí los tiene debe darse de alta como autónomo y pasar por el registro para tener su propio sello, aunque no es fácil. Yo voy más a exposiciones, y creo que deberían ponerse más facilidades para exponer. Además, a mí no me gusta ver mis joyas en una vitrina, sino que la gente pueda sentir su textura, su olor. No se trata de conservarlas intactas, ya que cada pieza tiene una vida.

–¿Cuáles son sus próximos proyectos?

–Lo próximo en lo que estaré implicada será dando una conferencia en la Bienal de Joyería Contemporánea de Portalegre, en Portugal, para explicar mi trabajo y la situación de la joyería contemporánea en España. Además, llevo seis años como profesora y me siento profesora, pero sobre todo joyera, así que necesito estar constantemente trabajando en algo, en el taller.