El joven de Guardo facilitó su ubicación en Bilbao al escribir a su primo por Instagram

Dispositivo de búsqueda, el fin de semana pasado en Guardo. /Jose Carlos Diez
Dispositivo de búsqueda, el fin de semana pasado en Guardo. / Jose Carlos Diez

Iván García, que está ingresado en el Hospital San Telmo, usó el wifi de la estación de trenes para contactar con su familiar a través de un viejo móvil

Ricardo Sánchez Rico
RICARDO SÁNCHEZ RICOPalencia

La red social Instagram posibilitó a la Guardia Civil dar con el paradero el lunes de Iván García, el joven de 29 años de Guardo que llevaba desaparecido desde la tarde del pasado viernes. Lo aseguró ayer su primo Óscar, que fue con quien contactó Iván García. «Llevaba un teléfono móvil viejo que utilizaba solo para escuchar música, porque no tiene tarjeta, pero en la estación de trenes de Bilbao se conectó al wifi y me mandó un 'privado'», incidió Óscar, que cuando vio el mensaje en su teléfono se encontraba en el cuartel de Guardo.

«Me dijeron que siguiera hablando con él y que le entretuviera en lo que llegaban los guardias a la estación de Bilbao», aseguró Óscar, feliz ayer por que su primo fuese localizado en perfecto estado de salud, si bien Iván García tuvo que ser ingresado el lunes en el Hospital Río Carrión y derivado unas horas después al Hospital San Telmo de la capital palentina, donde al cierre de esta edición permanecía hospitalizado.

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«Estuve hablando con Iván una media hora a través de Instagram, le pregunté que cómo se encontraba, nos pidió perdón a todos por lo que había hecho, pero es que está mal, se pasa todo el día en casa», señaló Óscar, que eludió dar detalles sobre las últimas horas de su primo en Bilbao, pero sí reconoció que su ropa estaba mojada y con arena cuando le encontraron.

La localización el pasado lunes de Iván García hizo que se desactivara el dispositivo de búsqueda que tenía movilizados a una veintena de agentes de la Guardia Civil, entre efectivos de Seguridad Ciudadana, del SEPRONA, un helicóptero y una unidad canina. A los equipos de la Guardia Civil se sumaron vecinos, agrupaciones de voluntarios y batidas de cazadores que rastrearon un radio de ocho kilómetros, buscando en ríos, pantanos, presas, pozos, cunetas y canales. Además se buscó al joven en instalaciones industriales y naves abandonadas y casas deshabitadas.

La familia alertó de su desaparición el pasado viernes por la tarde, al comprobar que no había ido a trabajar a la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer, donde ejerce como ayudante de Enfermería, ni al entrenamiento con su equipo de fútbol sala.