Investigado un neurólogo que punzó a una mujer tratada con anticoagulantes en Palencia

Hospital Río Carrión, en Palencia. /Marta Moras
Hospital Río Carrión, en Palencia. / Marta Moras

La paciente sufrió un sangrado y un hematoma lumbar del que tuvo que ser operada, precisando ahora asistencia para sus necesidades diarias

Ricardo Sánchez Rico
RICARDO SÁNCHEZ RICOPalencia

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 3 de Palencia investiga a un médico neurólogo del Hospital Río Carrión por un presunto delito de lesiones por imprudencia profesional, después de que, supuestamente, realizara una punción lumbar a una paciente que, como consecuencia de su cardiopatía isquémica y de ictus isquémico, estaba en tratamiento con anticoagulantes y antiagregantes plaquetarios y que sufrió un sangrado y un hematoma epidural lumbar del que tuvo que ser intervenida quirúrgicamente. La situación actual de la paciente es la de síndrome parcial de cola de caballo, sin control completo de esfínteres, alteración motora y sensitiva en extremidades inferiores y alteración de la sensibilidad abdominal y pelviana, precisando asistencia para la satisfacción de una parte importante de las actividades de su vida diaria.

Los hechos se remontan al 8 de julio de 2015, cuando la paciente acudió al Servicio de Urgencias del Hospital Río Carrión de Palencia por un cuadro de malestar general y posterior agitación psicomotriz, teniendo que ser tratada con sedantes y sujeción mecánica, siendo trasladado al Servicio de Neurología, persistiendo el estado de estupor y somnolencia con movimientos activos de las cuatro extremidades.

Ante la ausencia de evolución favorable y sospecha de cuadro encefálico, el facultativo investigado, «sin haber sido informado el consentimiento ni ser firmado por la paciente», intentó la punción lumbar sin resultado en dos ocasiones, ocasionando sangrado durante la misma y posterior hematoma lumbar, según se hace hincapié en el auto judicial, en el que se acuerda continuar la tramitación de las diligencias previas por los trámites del procedimiento abreviado.

La paciente estaba en tratamiento con Sintrón, Omeprazol, ASS, Micardis Plus y Lecardinipino, habiendo provocado la administración de los dos fármacos principales anticoagulantes e inhibidor de la agregación plaquetaria, Sintrón más Adiro, el sangrado y posterior hematoma.

El 13 de julio de 2015 presentaba un diagnóstico, según TAC lumbar, de colección hiperdensa en espacio epidural posterior, hematoma epidural y desplazamiento anterior que comprime el saco fecal, indicando el informe la suspensión de la medicación Adiro. Remitida al Servicio de Neurocirugía del Hospital Clínico Universitario el 13 de julio ante la persistencia de los síntomas, la paciente fue intervenida quirúrgicamente, con laminectomía posterior y evacuación del hematoma, haciendo constar en el informe de esta unidad el tratamiento anticoagulante con Sintrón y el actual Sintrón-Adiro, persistiendo alteración de esfínter anal y urinario.

La paciente fue trasladada a Palencia para comenzar un tratamiento de fisioterapia, y el 21 de julio de 2015 ingresó de nuevo en el Hospital Río Carrión de Palencia con diagnóstico de hematoma epidural lumbar, estableciéndose posteriormente el diagnóstico de síndrome parcial de cola de caballo con mejora hasta conseguir deambulación autónoma con andador. Recibió el alta hospitalaria el 5 de agosto, sufriendo una caída el 28 de noviembre y produciéndose una fractura de fémur, recibiendo el alta el 15 de diciembre, persistiendo la necesidad de sondaje vesical, marcha con andador y necesidad de ayuda para la satisfacción de las necesidades básicas de su vida diaria.

El médico forense, en su informe, llegó a afirmar en el apartado de conclusiones que el estado previo del paciente anteriormente suponía una contraindicación del procedimiento realizado por el facultativo, al facilitar el riesgo de hemorragias, existiendo una alternativa a la punción lumbar viable y con menor riesgo: revertir la anticoagulación, iniciar la medicación de cobertura, realización de pruebas de imagen y punción lumbar, de ser necesaria, tras normalizarse la anticoagulación.

 

Fotos

Vídeos