Herrera de Pisuerga disfruta de una multitudinaria Fiesta del Cangrejo

Una de las carrozas que particparon en el desfile de esta cuadragésima séptima edición.Marta Moras

La heterogeneidad de las propuestas de los peñistas fue notable en una jornada marcada por el intenso calor

Marco Alonso
MARCO ALONSOHerrera de Pisuerga

El Festival de Exaltación del Cangrejo celebró ayer su cuadragésima séptima edición. Lo que empezó como una merienda entre amigos, ha terminado siendo una de las fiestas más multitudinarias de la provincia, y es que el desfile de carrozas que se celebra cada año en Herrera atrae a miles de personas, que disfrutan de la creatividad de unas peñas que este año han presentado propuestas de lo más heterogéneo.

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La Fiesta de Exaltación del Cangrejo está declarada de Interés Turístico Regional, pero esta celebración ha traspasado las fronteras de la comunidad autónoma e incluso ha llegado fuera del planeta, tal y como aseguraban los miembros de la peña Sin Identidad, que este año han elaborado una carroza ovni que ha permitido participar en el desfile hasta a alienígenas. «Alguno va más morado que un marciano», cuchicheaba un espectador al ver la alegría de los participantes.

Morados aparte, el gran momento de la mañana llegó a las 13:30 horas, cuando la carroza del cangrejo, elaborada por el maestro Rrurro, entró en una Plaza Mayor que aún conserva el nombre del franquista José Antonio Girón. La Ley de la Memoria Histórica no parece haber calado mucho en Herrera, pero la que se cumple a la perfección es la Ley de Newton, la que dice aquello de que toda acción lleva aparejada una reacción. Y es que, muchas de las carrozas que desfilaron ayer se crearon con la frase 'a que no hay narices' de un peñista como llamada a la acción. Esa frase instigadora posteriormente tuvo como reacción el trabajo de toda una peña, un esfuerzo cuyo resultado salió ayer a la calle en 16 carrozas.

Uno de esos 'a que no hay narices' llevó a la Peña Descontrol a disfrazarse de equipo veterinario dispuesto a salvar al cangrejo autóctono, un viejo anhelo de todos los herrerenses que ayer se escenificó en una carroza llena de ironía.

Las numerosas actividades programadas han permitido que Herrera multiplicara su población durante este fin de semana, algo que han notado, y mucho los hosteleros del municipio. «En estos días hacemos el agosto», afirmaba ayer Alberto Sánchez 'Chupri' desde la barra del Bar Donde Yudi para corroborar las palabras que el alcalde,Javier San Millán, pronunció poco antes. «Estamos muy satisfechos porque se ha visto que la gente quiere el cangrejo, disfruta con él y, además, hace todo lo que está en su mano para que todo salga bien», apuntaba el regidor.

Disfrutar en la calle a las 13:00 de ayer era casi imposible por los 32 grados centígrados que marcaba el termómetro, pero los vecinos de Herrera combatieron los rigores de agosto con el agua que algún vecino tiró desde el balcón durante el desfile, y con las innumerables cervezas y refrescos que sirvieron los bares de un municipio en el que cangrejo de río es casi un animal sagrado.

La cuadragésima edición de la Fiesta del Cangrejo dijo ayer adiós a las miles de personas que disfrutaron del buen ambiente que invadió el municipio gracias a este celebración, que sigue ganando adeptos y que espera seguir en boga muchos más años, pese a los augurios de la peña Kaos, que, fiel a su nombre, elaboró una carroza llamada 'Tercera Guerra Mundial' en la que se podía ver a Kim Jong-un y Donald Trump sobre dos enormes misiles. Dicen que el único ser vivo que podría sobrevivir a un apocalipsis atómico son las cucarachas pero, a tenor de lo visto ayer, parece que con el cangrejo no puede ni una guerra nuclear.

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