«No tenemos 'groupies' porque se han movido al fútbol, aunque los músicos damos más juego»

«No tenemos 'groupies' porque se han movido al fútbol, aunque los músicos damos más juego»
Marc Ros.RAFA ARINYO

El cantante de Sidonie, Marc Ros, se abre en esta entrevista, en la que asegura que le encantaría participar en Eurovisión o colaborar con Julio Iglesias

MARCO ALONSOPALENCIA

20 años lleva Sidonie recorriendo carreteras de festival en festival y su furgoneta llega ahora a Palencia para ofrecer un concierto en el que habrá música y jolgorio por partes iguales. En su actuación en el Sotillo, el cantantante Marc Ros tiene claro que no solo habrá ‘exmods’ calvos y gordos tarareando sus canciones, y que se verán cuarentones, veinteañeros e incluso niños. Lo que no habrá en el Sotillo son ‘groupies’, ya que, según Marc, esas fans capaces de cualquier cosa por pasar un rato al lado de una estrella han cambiado los camerinos por los vestuarios de los equipos de fútbol. Messi y Ronaldo han ganado la partida a los músicos, aunque el cantante de Sidonie da mucho más juego que el argentino o el portugués, al menos en el apartado de entrevistas. Juzguen ustedes mismos.

Llevan 20 años triunfando pero no se lo creen y han llamado a su último trabajo ‘El peor grupo del mundo’. Esto es falsa modestia...

–A mí me encanta leer biografías de músicos y esa frase se lleva repitiendo desde tiempos inmemoriales, como la de ‘la culpa de todo la tiene Yoko Ono’ o la de ‘su primer disco era el mejor’. Este disco es una especie de biografía de Sidonie y el título responde a una de esas frases entrañables que tanto hemos escuchado. Ademas, tiene un puntito de provocación que nos encanta. Aparte, que a nosotros nos han dicho alguna vez eso de que somos el peor grupo del mundo.

Ya, pero de que te lo digan alguna vez a colocarlo de nombre de un disco hay un trecho...

–Bueno. Al menos nos ha servido para que se hable de música en nuestras entrevistas. Normalmente, nos preguntaban de todo y no hablábamos de música, y esto es una excusa para hablar de música. Como que una vez a Los Beatles les dijeron que eran el peor grupo del mundo.

-Otro que cumple 20 años es el Sonorama y en agosto van a celebrar un cumpleaños conjunto. ¿Qué han preparado para esa fiesta?

–Eso es alto secreto. Vamos a hacer algo especial porque es uno de nuestros festivales favoritos. Hemos ido creciendo junto al Sonorama y el 20 cumpleaños va a ser algo especial. Junto con el Contempopránea y el Ebrovisión son festivales vitales para entender lo que está pasando en el pop actual.

¿No puede adelantar nada?

–Solo puedo decir que ya tengo el traje preparado para la velada. He ido al sastre y estoy desando ponérmelo.

La lástima es que Julio Iglesias no va a poder ver cómo le sienta el traje. Habrá que esperar al año que viene para verle en Aranda...

–Cada cosa, a su tiempo. Voy a aprovechar la ocasión para ofrecerme a hacer una colaboración con Julio Iglesias el año que viene.

La de Aranda es una gran cita, pero antes llega la de Palencia. ¿Qué Sidonie vamos a poder ver en el Palencia Sonora?

–Somos uno de los grupos que hace más conciertos al año, pero tenemos que decir que la fecha de Palencia nos hace especial ilusión porque hace mucho que no vamos allí y llegamos en un momento muy dulce de la gira. No estamos al principio, que el miedo recorre tu cuerpo, ni al final, que puedes pecar un poco de relajación. Lo estamos pasando muy bien en directo y en Palencia se va a poder ver.

Como acaba de decir, el nombre de Sidonie aparece en casi todos los carteles festivaleros de media España. ¿Han contactado con Repsol para que les patrocine la gira?

–No estaría mal porque hacemos una cantidad enorme de kilómetros. Pero nosotros estamos aquí para compartir nuestras canciones con el público y la manera de hacerlo es lanzarse a la carretera, con sus peligros, e intentamos cuidarnos lo máximo posible para llegar a la ciudad y hacer de eso una fiesta. Los conciertos de Sidonie son una fiesta, no una interpretación de una serie de canciones.

En su trayectoria han ‘fascinado’ al público con temas de amor, pero no todo son pasteladas y han llegado a poner banda sonora a ‘un día de mierda’. ¿Cuántos días de amor y cuántos de mierda hay en una gira de Sidonie?

–Se viven las cosas de una forma muy intensa. Cuando llego a casa el lunes por la mañana, en pijama, cojo la guitarra y me sale una canción de amor o de desamor. En este disco hemos tratado de huir de esto y hemos hecho un disco de amor que no hemos dedicado a una novia o a una exnovia, sino a la música pop, que nos apasiona.

No dedican canciones a novias ni exnovias. Han cerrado tanto el círculo que para hablar de amor van a tener que tirar de las ‘groupies’...

–Lo vamos a tener complicado porque no las tenemos, al menos no en la forma que las había en los 60, durante esos años en los que había grupos de chicas y chicos organizados. Esa figura ha desaparecido y las ‘groupies’ se han movido al mundo del fútbol porque las grandes estrellas de hoy, muy a mi pesar, son Leo Messi o Cristiano Ronaldo, aunque los músicos seguro que damos más juego.

En sus conciertos se pueden ver desde veinteañeros a cuarentones. ¿Se ven algún día como Raphael, tocando para padres, hijos y nietos?

–Ojalá, pero llegar al punto de Raphael es casi imposible. Me han dicho que llegó a ir por las emisoras una por una para pedir que no le pusieran y que no ‘quemaran’ su música. Creo que eso solo puede hacerlo él. Aunque ahora nos estamos dando cuenta de que al lado de los veinteañeros y los cuarentones también hay niños en nuestros conciertos. Haber roto la brecha generacional es una gran noticia porque si solo vinieran ‘exmods’ calvos y gordos a nuestros conciertos, iríamos bastante mal.

Pero no solo cumplen años sus fans, ustedes no son unos niños pese a toda la energía que derrochan sobre el escenario...

Es cierto que cuando subimos al escenario la adrenalina te transforma y no ves ni los peligros. Nos ha costado, pero hemos aprendido a cuidarnos. Tenemos nuestros pequeños vicios, aunque lo que más nos compensa es hacer un buen concierto, y no lo podemos hacer si no hemos dormido la noche anterior .

A los Rolling Stones les costó un poco más aprender a cuidarse y no les ha ido tan mal...

–Vamos a ir a ver a los Rolling el 27 de septiembre en Barcelona y me parece increíble que a sus 70 años sigan brincando como lo hacen y emocionando tanto a la gente.

Por ir acabando, a ustedes, como peor grupo del mundo, la actuación de Manel Navarro en Eurovisión les puede quitar cota de mercado...

–Suelo ver cada edición de Eurovisión, pero creo que ha perdido esa esencia de la representación de cada país. Ahí subió ABBA, Françoise Hardy o Julio Iglesias, pero ahora el festival ha virado hacia algo vulgar y sin personalidad. No conozco a ese chico, no vi su actuación y solo puedo pensar que ojalá nos llamaran a nosotros. Me encantaría participar en Eurovisión.

Sería genial escuchar a José María Íñigo haciendo comparaciones entre ustedes y Massiel...

–Sería maravilloso, pero nos tenemos que dar cuenta de que en los 60 ó los 70 no se cantaba mejor que ahora. El otro día estuve viendo la actuación de France Gall, interpretando la canción ‘Poupée de cire, poupée de song’ y acabó ganando después de desafinar como una perra. El afinar no lo es todo, o que se escape un gallo. Se trata de interpretar una buena canción.

En resumidas cuentas, que los gallos no pasan de moda...

–Para todo lo que se propone uno en la vida, lo que cuenta es la pasión.