Con dos ruedas y a lo loco

Concentración de bicicletas en el parque del Salón de Palencia. /Marta Moras
Concentración de bicicletas en el parque del Salón de Palencia. / Marta Moras

La concentración de bicicletas clásicas ha acogido a 68 personas en el Parque del Salón de Palencia

NURIA SASTREPalencia

Los paseos en bicicleta con los amigos y familiares es algo que todos hemos disfrutado cuando vamos al pueblo en verano. Para recordar estos momentos, el corazón del Parque del Salón de Palencia se ha llenado de estos vehículos, pero solamente de aquellas bicicletas que ya tienen su historia.

Unas 68 personas participaron en la concentración de bicicletas antiguas. En ella se ha podido ver aquellas BH de los años 70 que había en cada casa del pueblo, las que usaban los carteros para repartir el correo y otras más originales. «Esta bicicleta la construí hace dos años a partir de otras dos, que tendrían sesenta años, para poder pasear con mi mujer», explicó Félix Morejóm, propietario de una tándem.

En el pasado, se usaban las bicicletas para poder moverse rápidamente por la ciudad, o incluso para hacer viajes cortos, y para poder desplazarse tenían que matricularla. «En la década de los cincuenta, cuando mi abuelo utilizaba esta bicicleta, tenía que pagar un impuesto cada año para poder circular», subrayó Julio Rey.

A la quedada no solamente han acudido personas han querido recordar su infancia, también asistieron niños que continúan utilizando bicicletas de antes. «La utilizo para dar paseos con mi abuelo por Venta de Baños y no la cambiaría por otra más nueva porque me encanta», aseguró Lorena Fernández.

Finalmente el grupo decidió abandonar el Salón para emprender un paseo hacia la Plaza Mayor y así disfrutar de algo que a todos les gusta, andar en bicicleta.

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