Laura Lombraña, concejala de Festejos: «Respeto mucho a las peñas, pero la imagen del pregón no fue la adecuada»

La concejala de Festejos, Laura Lombraña, en la plaza de San Miguel. /Marta Moras
La concejala de Festejos, Laura Lombraña, en la plaza de San Miguel. / Marta Moras

«Voy a trabajar con los hosteleros para que la Feria de Día sea una de las actividades estrella»

Álvaro Muñoz
ÁLVARO MUÑOZ

Han sido sus primeros 'sanatolines' como concejala de Festejos, aunque ella misma reconoce que se encontró prácticamente cerrado todo el programa cuando se incorporó a primeros de julio. Pero a pesar de ello, Laura Lombraña ha vivido intensamente todos los actos previstos y se la ha podido ver de la mañana a la noche, disfrutando como un palentino más de sus fiestas, pero también tomando nota de las posibles luces y sombras, de cara al próximo año.

–¿Qué balance hace de sus primeras fiestas como concejala?

–Han sido unos días muy intensos en los que se ha vivido un buen ambiente en Palencia. Creo que hemos logrado el objetivo de sacar a la calle a los palentinos y atraer a numerosos visitantes. Este año, ha destacado la calidad de los conciertos que han logrado llenos absolutos en todos los escenarios. Los grupos palentinos han estado a la altura y nos han hecho disfrutar muchísimo y el Festival Palencia en Negro ha demostrado que es un acierto dentro de la programación. Los tres pregones han sido extraordinarios y poder entregar la banda de oro de honor a María Teresa Rodríguez, presidenta de honor de Galletas Gullón, ha sido emocionante. Las actividades tradiciones que se mantienen año tras año han sido respaldadas, una edición más, por los palentinos... Puedo decir, en general, que estoy razonablemente satisfecha.

–¿Tenía ganas de que concluyeran las fiestas?

–La verdad es que he acudido a todas las actividades, y eso que había programadas más de 150, para poder valorarlas y decidir de cara a los 'sanantolines' de 2020 cuáles deben continuar porque son un éxito, cuáles tienen margen de mejora y cuáles se podrían incorporar como novedad. Si le digo la verdad, sí he acabado un poco agotada.

–¿Se desilusionó tras escuchar la pitada del pregón popular?

–Tengo que reconocer que a mi los peñistas me han apoyado y respetado. Les agradezco muchísimo el cariño, pero considero que la imagen que se proyectó de Palencia el día del pregón no es la adecuada. Estoy convencida de que no va a volver a ocurrir. Es cuestión de diálogo, como casi todo en la vida. Ellos son parte fundamental de las fiestas y tienen que proyectar alegría y buen rollo.

–¿Cree que han sido demasiados días de fiestas?

–Puede ser. Esa es una de las cuestiones que hay que valorar ahora. En este sentido, convocaré el Consejo de Fiestas para debatirlo y tomar una decisión entre todos.

–¿La Feria de Día está solicitando un lavado de cara?

–Absolutamente.La Feria de Día es una actividad que genera buen ambiente en la calle y considero que es fundamental en las fiesta, pero tiene razón, necesita un cambio. Voy a proponer a las dos asociaciones que se unan. No puede ser que una ciudad como Palencia tenga dos asociaciones de hosteleria. La unión hace la fuerza y quizás esa pueda ser una buena base para revitalizar la feria. Mi apoyo lo tienen, porque confío plenamente en la calidad de la hostelería en Palencia. Me reuniré próximamente con ellos y buscaremos soluciones para el próximo año. Espero que la Feria de Día sea una de las actividades estrella el próximo año.

–¿Convivir algún día con las fiestas de Valladolid lastran las de Palencia?

–No lo creo. Son complementarias. Hay muchos vallisoletanos que vienen a Palencia a disfrutar de nuestras actividades festivas y viceversa. Es cuestión de organizarse.

–¿Tiene la sensación de que los aspectos negativos calan más como el incidente de la atracción en la feria o los actos vandálicos a las 'pes'?

–Actos vandálicos, así como pequeños incidentes, hay en todas las ciudades del mundo. Hay que contar con ello. Sin embargo, hemos disfrutado de unas fiestas muy tranquilas y seguras en general. Estoy muy agradecida a Policía, bomberos, Proteccion Civil y a los servicios de emergencias por la magnífica labor que realizan. Hacen una labor admirable.

–¿Le gustaría que las próximas fiestas de Palencia fueran totalmente diferentes o prefiere trabajar sobre lo sembrado?

–En los últimos años se ha trabajado mucho y bien en la organización de las fiestas y créame que no es tarea fácil. Por lo tanto, hay actividades que son un éxito gracias al esfuerzo de los anteriores concejales y deben continuar, pero habrá novedades, por supuesto. Siempre hay que ir mejorando. No hay que conformarse nunca.

Agresiones sexistas

–Entre los aspectos positivos se encuentra las cero agresiones sexistas denunciadas o iniciativas como silenciar durante dos horas las atracciones de las ferias para los niños con autismo...

–Estamos encantados de colaborar y aportar nuestro granito de arena en hacer unas fiestas respetuosas e integradoras. Tengo muy claro que todas las personas tenemos derecho a disfrutar de las fiestas y, en este sentido, no vamos a escatimar en esfuerzos. El respeto es fundamental y que el desarrollo de las fiestas transcurra de forma positiva es responsabilidad de todos.

–¿Están ya trabajando en las fiestas del próximo año?

–En estos momentos estoy programando veinte reuniones de trabajo con todos los colectivos que están implicados en las fiestas: hosteleros, comerciantes, promotores..., con el objetivo de evaluar las fiestas de este año y comenzar a trabajar en las del 2020, teniendo en cuenta sus opiniones y propuestas. Me gustaría implicar aún más a la sociedad palentina en la realización de los 'sanantolines'. Al final, las fiestas son para todos los palentinos... Soy consciente de que teniendo en cuenta las críticas constructivas, tomaré mejores decisiones.

–¿Le ha ayudado heredar parte de las fiestas programadas por el anterior equipo de gobierno?

–Sin duda. Ana Rosa García Benito dejó buena parte de las fiestas organizadas y estoy muy agradecida por el gran trabajo que había realizado. Yo tomé posesión de mi cargo casi un mes antes de las fiestas y habría sido imposible.