Falta de alegría en una caótica imposición de escarapelas tras el pregón de Palencia

Los peñistas, durante el pregón. /Antonio Quintero
Los peñistas, durante el pregón. / Antonio Quintero

El desdén anunciado para la entrega de las distinciones se queda a medias y genera roces entre el Consejo y los peñistas

J. Olano
J. OLANOPalencia

Fue más desafortunado que el peor de los ensayos. La protesta que habían organizado las peñas, que al parecer consistía en que las dos primeras subieran al escenario de la Plaza Mayor sin estandarte ni bandera, fue de lo más desincronizada. Tras la pitada del pregón al alcalde, todo hacía indicar que la imposición de escarapelas se presentaba 'calentita', pero reinó sobre todo la confusión y faltó la alegría, y eso que la Plaza Mayor estaba más llena que nunca. Así, con un presentador del acto al que Pallantia no le sonaba ni a vacceo ni al 'chunda chunda' de fondo, y con envites de 'alcalde dimisión' y nuevas pitadas, los representantes institucionales colocaron las escarapelas.

Como colofón y antes de la entrega de los premios a los mejores peñistas –Tomás Diago Cítores, de Santo Toribio, e Higinio Calle Sahagún, de Los Despenaos– y a la mejor peña 2018 (Pallantia), el secretario del Consejo Local de Peñas, Luis Miguel Robles, reprendió a los peñistas «porque esto no es lo tratado, hemos dicho que todo con respeto y no lo habéis cumplido». Ycon las mismas, solicitó un aplauso para el alcalde, Mario Simón, que los peñistas tampoco cumplieron. De nuevo, cariño para el pregonero, y pitada y abucheos para el alcalde.