«La fábrica estaba parada, el vertido no es nuestro», alega la quesería de Herrera

El Canal de Castilla, con la espuma producida por el vertido. /José Antonio Salazar
El Canal de Castilla, con la espuma producida por el vertido. / José Antonio Salazar

El gerente de la empresa asegura que la espuma blanca que apareció el sábado en el Canal de Castilla y en el Pisuerga no corresponde con ningún subproducto generado en su planta

Marco Alonso
MARCO ALONSOPalencia

El vertido que cubrió de una espuma blanca el río Pisuerga y el Canal de Castilla a su paso por Herrera de Pisuerga (Palencia) el pasado sábado fue catalogado por uno de los pescadores que alertó a la Guardia Civil de la siguiente manera: «es una espuma blanca. Casi con toda seguridad sea leche en polvo o queso que sale de una fábrica para continuar por todo el río Pisuerga hasta llegar al Canal de Castilla». No obstante, desde la única quesería que hay en la zona alegan que el vertido no puede llegar de sus instalaciones porque, en ese momento, la fábrica no tenía actividad. «La fábrica estaba parada, el vertido no es nuestro», afirmó ayer el gerente de la quesería.

La Guardia Civil se personó ayer en la fábrica para realizar las mediciones pertinentes y, según la versión de la empresa, todos los parámetros se encontraban dentro de la normalidad. «Hoy –por ayer– ha estado el Seprona y nuestro vertido está completamente controlado. Aparentemente, esa espuma proviene de un punto que se encuentra río arriba, por las verificaciones que ha realizado la Guardia Civil», aseguró el gerente de la quesería.

Desde la fábrica afirman que el residuo que invadió el Canal de Castilla el sábado no coincide con el tipo de subproductos que la empresa vierte al río de forma controlada. «Nosotros no generamos espumas. Fabricamos suero y procesamos leche. El suero es un azúcar y se disuelve en agua, nunca genera espuma. El espumante es un producto químico que no se disuelve en el agua y nosotros no generamos eso. Ese tipo de productos se acumulan en las esclusas y, como estamos entre tres o cuatro esclusas, siempre nos acusan a nosotros, pero si ha habido un vertido de espumas no puede ser de una lechería. En todo caso podría haber leche flotando sobre el río, pero nunca espumas», recalca el gerente de la quesería poco antes de afirmar que todos los vertidos que desecha la fábrica pasan un fuerte control. «Tenemos una depuradora de aguas residuales para tratar toda la materia orgánica. Controlamos los parámetros desde hace muchos años», sentencian desde la quesería, que continúa de forma normal con su actividad después de ser visitada ayer por el Seprona.