Extraditado el empresario palentino acusado de estafa y falsedad que huyó a Brasil

Extraditado el empresario palentino acusado de estafa y falsedad que huyó a Brasil

La Interpol puso la semana pasada a A. G. I. a disposición del juzgado de guardia de Madrid, que decretó su ingreso en prisión

Ricardo Sánchez Rico
RICARDO SÁNCHEZ RICOPalencia

A. G. I., empresario de Palencia contra quien el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 7 tiene dictado un auto de apertura de procedimiento abreviado al hallar indicios de los delitos continuados de estafa y falsedad en documento mercantil, declarará el próximo lunes por videoconferencia después de que la semana pasada las autoridades brasileñas aceptasen su extradición y la Interpol le pusiese a disposición del Juzgado de Guardia de Madrid, que decretó su ingresó en prisión .

El titular del Juzgado Número 7 de Palencia oirá el próximo lunes a A. G. I., de 74 años, para comunicarle el procedimiento penal que existe contra él y después resolverá sobre su situación.

El empresario palentino es padre de M. G. G., que fue juzgada en la Audiencia en junio de 2016 por un delito continuado de falsedad en documento mercantil y un delito continuado de estafa cualificada a varios ayuntamientos y bancos al endosar facturas falsas por un importe global de 1.800.000 euros. M. G. G. fue absuelta al asumir el alto tribunal su argumento, en el que derivaba toda la culpa en su padre y sostenía que no conocía las actividades ilícitas que éste desarrollaba presuntamente en la empresa Montajes y Obras Públicas S.L., de la que ella era apoderada.

El titular del Juzgado Número 7 dictó el auto de apertura de procedimiento abreviado tras recibir la respuesta a una comisión rogatoria al objeto de que a A. G. I. se le tomara declaración en Brasil, concretamente en Salvador de Bahía donde estaba localizado, por este procedimiento. El empresario, en dicha comisión rogatoria, reconoció los hechos y la defensa de su hija, M. G. G., le propuso como testigo en el juicio en la Audiencia, una de las razones por las que se solicitó la suspensión del mismo. Sin embargo, el alto tribunal incidió en que A. G. I. no estaba a disposición del tribunal y que no tenía competencia para dictar medidas cautelares, que no se sabía si había cambiado de domicilio y que existía el riesgo de dilación en el proceso y la prescripción de los hechos, por lo que se desestimó la petición y el juicio siguió adelante.

En febrero de este año, el titular del Juzgado Número 7 recibió una comunicación desde Brasil en la que se informaba de que A. G. I. estaba en prisión desde abril de 2017 y de que se procedería a la extradición del empresario para ser juzgado en Palencia una vez que fuera sometido a un examen de salud para evaluar si podía viajar y siempre que se dieran garantías de que se computará en España el tiempo en prisión en Brasil.

 

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