Un estudio confirma la presencia de visón americano en la Montaña Palentina

Ecologisas instalan una de las trampas. /El Norte
Ecologisas instalan una de las trampas. / El Norte

Un estudio confirma la presencia de visón americano en la Montaña Palentina

El Norte
EL NORTEPalencia

El espacio natural protegido de la Montaña Palentina se ha convertido en el hábitat del visón americano. Tras un seguimiento de tres meses llevado a cabo por la Asociación Ecologista la Braña, esta especie ha aparecido en el cauce del río Camesa, concretamente en las cercanías de Salcedillo.

Lo positivo del estudio es que el río Rubagón, hasta el momento, no ha mostrado indicios de la presencia de este mustélido. Los ecologistas piensan que esta situación se puede deber a «la contaminación que sufre este río debido a las filtraciones de aguas ferruginosas producidas por las explotaciones mineras que existen en las márgenes de su cauce, desde el propio casco urbano de Barruelo hasta la bocamina de Peñacorba».

A instancias del colectivo conservacionista cántabro Cambera y con el conocimiento y permiso de la Junta de Castilla y León y de la Confederación Hidrográfica del Duero, la Asociación Ecologista La Braña ha realizado seguimientos semanales de tres trampas en el Rubagón y de otras dos en el Camesa, todas ellas dentro del Parque Natural Fuentes Carrionas-Fuente Cobre. Las trampas se colocaron en octubre y fueron retiradas en diciembre, confirmándose la presencia del pequeño mamífero invasor en la situada en las afueras de Salcedillo.

Tras informar a la Junta en una reciente reunión, los voluntarios de La Braña y de Cambera procederán en primavera a volverlas a colocar pero con el sistema de captura, ya que las plataformas instaladas hasta ahora, sólo permitían la identificación del visón mediante sus huellas. Con las trampas y un sistema de jaula, se pretende capturar a los visones para proceder a continuación a su sacrificio, tarea ésta última que llevarán a cabo los agentes medioambientales de la consejería de Medio Ambiente.

«Esta especie invasora se reproduce muy rápidamente, devorando cualquier ave, pez, anfibio o mamífero que encuentre, por lo que su erradicación del Parque Natural se hace más que necesaria. Representa una amenaza, especialmente, para especies protegidas como el desmán ibérico», explica la Asociación Ecologista de la Braña.