El empresario palentino extraditado desde Brasil seguirá preso en Madrid

El empresario palentino extraditado desde Brasil seguirá preso en Madrid

A. G. I., que tiene abierto procedimiento abreviado por estafa y falsedad en documento, declaró por videoconferencia ante el Juzgado Número 7

El Norte
EL NORTEPalencia

A. G. I., empresario de Palencia contra quien el Juzgado de Instrucción Número 7 tiene dictado un auto de apertura de procedimiento abreviado al hallar indicios de los delitos continuados de estafa y falsedad en documento mercantil, declaró el pasado lunes por videoconferencia después de que la semana anterior las autoridades brasileñas aceptasen su extradición y la Interpol le pusiese a disposición del Juzgado de Guardia de Madrid, que decretó su ingresó en prisión.

El titular del Juzgado Número 7 de Palencia escuchó el pasado lunes a A. G. I., de 74 años, para comunicarle el procedimiento penal que existe contra él y, a petición de la Fiscalía, ratificó la medida de prisión provisional, por lo que seguirá recluido en Madrid.

El empresario palentino es padre de M. G. G., que fue juzgada en la Audiencia en junio de 2016 por un delito continuado de falsedad en documento mercantil y un delito continuado de estafa cualificada a varios ayuntamientos y bancos al endosar facturas falsas por un importe global de 1.800.000 euros. M. G. G. fue absuelta al asumirse su argumento, en el que derivaba toda la culpa en su padre y sostenía que no conocía las actividades ilícitas que éste desarrollaba presuntamente en la empresa Montajes y Obras Públicas S.L., de la que ella era apoderada.

El titular del Juzgado Número 7 dictó el auto de apertura de procedimiento abreviado tras recibir la respuesta a una comisión rogatoria al objeto de que a A. G. I. se le tomara declaración en Brasil, concretamente en Salvador de Bahía donde estaba localizado, por este procedimiento. El empresario, en dicha comisión rogatoria, reconoció los hechos y la defensa de su hija, M. G. G., le propuso como testigo en el juicio en la Audiencia, una de las razones por las que se solicitó la suspensión del mismo. Sin embargo, el alto tribunal incidió en que A. G. I. no estaba a disposición del tribunal y que no tenía competencia para dictar medidas cautelares, que no se sabía si había cambiado de domicilio y que existía el riesgo de dilación en el proceso y la prescripción de los hechos, por lo que se desestimó la petición y el juicio siguió adelante.

En febrero, el titular del Juzgado Número 7 recibió una comunicación desde Brasil en la que se informaba de que A. G. I. estaba en prisión desde abril de 2017 y de que se procedería a su extradición para ser juzgado en Palencia siempre que se dieran garantías de que se computara en España el tiempo en prisión en Brasil.

 

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